martes, julio 12, 2011

Vi presento mia suocera

Éstos días ha venido mi "suegra" a pasar un tiempo de vacaciones.
No sé que tiene la palabra "suegra" que me suena despectiva de por sí.

Ella venía todos los años por estas fechas antes de que yo llegara.
El caso es que antes de que decidiera venir este año también, me sentía un poco incómoda.
Por un lado porque no me parecía bien que por estar yo aquí se privara de sus vacaciones de todos los años (estos días aquí eran su único respiro en todo el año, desde hace unos años) por otro lado porque la idea de que se viniera a pasar unos días me daba pánico.

Y es que ya sabemos todos como funcionan estas cosas.
Antes de que yo viviera aquí, ella venía y lo hacía todo. Ahora que estoy yo... ¿quién es "la mujer de la casa"? ¿Ella o yo? ¿Y si soy yo y no le gusta como cocino y como organizo las cosas? ¿Y si es ella y se piensa que soy una comodona que quiero que me lo den todo hecho?
Empecé a marear a Él con preguntas como:

¿Le gusta el pollo?
¿y la pasta?
¿Crees que debería cambiar esto de sitio?
¿Qué deberíamos comprar antes de que venga?

Y venga a limpiar y re-limpiar todo.
Y es que una vez me hizo (literalmente) la prueba del algodón, pero lo hizo de tal manera que ni siquiera llegó a sentarme mal.
Además, ella se dedicó toda la vida a la limpieza, era de esperar (también, qué mala suerte la mía, una suegra especializada en limpieza, ahí, rizando el rizo).

El caso es que tengo dentro una especie de enfermedad que me hace querer recibir a la gente que viene a casa como si estuviera en un hotel. ¿Que desayuna tostaditas de pan integral? Hago un estudio de mercado sobre cuales son las mejores tostaditas integrales que existen y se las presento en gran variedad de formas y colores en una cesta de mimbre moniiiiisima ¿Le gusta tomarse una coca-cola de vez en cuando? Ante la duda compro coca normal, cero, light y sin cafeína.

Vamos a cambiar este cuadro de sitio que hará su habitación más acogedora.

Mi pobre Él estaba acojonado, creo que se sentía como si dos planetas fueran a colisionar delante de sus ojos de un momento a otro y no pudiera hacer nada para impedirlo.

Ahora que ella está aquí, me alegro de que haya venido. Nos apañamos bastante bien entre las dos y si es cierto que ella es un poco "invadente" que diríamos en Italia, (cómo se traducirá?) en cuanto a las cosas de la casa, a mí, sinceramente... ¡me da igual! Es una mujer muy sencilla, muy como mi madre y nos llevamos bien.

Ha cambiado de sitio todo lo que había en los muebles de la cocina. De vez en cuando dice cosas como: "He lavado nosequé, porque estaba un poco sucio" o "estas cortinas piden agua".

¿Vamos a discutir por ello?
Mi nueva mentalidad "zen" me lo impide y sinceramente, ni siquiera me sienta mal, ni una pizca, porque si dicho así puede parecer un incordio, estoy convencida de que no lo hace con mala intención.

De lo que hablaremos en el siguiente capítulo, es de la relación "tu pareja con su madre", a veces puede llegar a ser inquietante y, por qué no decirlo, irritante.

1 comentario:

maba dijo...

bueno.. creo que otras personas lo podrían llevar bastante peor; de todas formas, son unos días...

y sí...puede que la relación entre ellos sea peor para tu estado zen que la vuestra

besos