miércoles, agosto 06, 2008

Agosto

Me duele la cabeza.
Un compañero de trabajo se ha empeñado en bajar la temperatura de la oficina dos graditos más, debe tener una estufa atornillada al culo o algo por el estilo, así que mientras yo muero congelada y me abrigo con lo que pillo, sigue quejándose del calor que hace aquí.

La verdad es que el verano me tiene mustia.
Más de uno me tirará tomates o me enviará algún virus mortal después de esto pero... ¡estoy deseando que vuelva el invierno!
Por lo menos, si tengo que pasar frío, que sea frío "natural" y no los 18º de aire acondicionado que mis compañeros de trabajo me obligan a soportar.
Para luego salir a la calle y meterme en el coche a 39º

Vino Mr. N a pasar 3 días e hicimos un poco de vida familiar, mis padres se portaron bastante bien con él y lo recibieron haciendo pizzas en el horno de leña del jardín.
Se me hacía tan raro verle ahí, socializando con mi familia, era algo como surrealista y aún tengo que decidir si me ha gustado la experiencia o no.
Él se fue de aquí encantado y dice que está deseando volver. Pero ¿quiero que vuelva? No sé.

He adoptado otra gata... ahora tengo 3 monstruitos esperandome en casa y las manos llenas de arañazos.
La última adquisición tiene sólo 4 meses y una mala leche que no le cabe en su pequeño y peludo cuerpecito tricolor.
He intentado hacer las presentaciones para integrarla en la familia gatuna y de minina adorable, cariñosa y ronroneadora, se ha convertido en la versión felina de la niña del exorcista.
Nunca había visto a un bicho tan pequeño armar semejante escándalo. Sólo le ha faltado ponerse a darle vueltas de 360º a la cabeza.
Y en esas estoy, cada vez que vuelvo del trabajo monto la tercera guerra mundial en el salón... menudo espectáculo: la enana gruñendo y bufando cual posesa y las otras dos mirándola con los ojos como platos, como diciendo: "¿y a esta de dónde la habeis sacado?"

Vacaciones, bonito palabro pero ¿eso qué es?
Ni rastro de ellas, de momento, ni de la jornada intensiva.
Tengo la esperanza de que septiembre sea mi mes... cruzo los dedos.

Y como no, sigo esperando algo, sin saber exáctamente qué es.