martes, septiembre 25, 2007

Querido F.S.:

Te pido perdón por todas las veces que te he insultado.
Por todas las veces que te he maltratado.
Por haberte descuidado.
Por las veces que te he gritado que lo nuestro había terminado.
Por haber hablado mal de ti con otras personas.
Por haberte comparado constantemente con otros.
Por las veces que te he dado a entender que no estabas a la altura.
Por las veces que he pensado en reemplazarte por otro.
Por las veces que me he quejado de tenerte a mi lado.

Me alegro de que nos hayamos dado otra oportunidad. La hemos aprovechado ¿verdad?


Este post se lo dedico a... ¡mi coche! que a pesar de sus múltiples achaques ha aguantado estoicamente los más de 10.000 Km que le he hecho en las últimas tres semanas y no siempre por caminos perfectamente asfaltados, ejem.

Vale, se le apagó el motor en medio de un cruce y de noche, pero no cuenta, porque volvió a arrancar enseguida.

Necesito vacaciones para recuperarme de las vacaciones.