lunes, abril 23, 2007

Sueños

Y hablando de soñar ...
Hace unos días soñé con uno de los "bloggers" que tengo en los links.

¿Es grave?

Sin título

Para no volverme loca me obligo a pensar que a fin de cuentas ser médico no te hace infalible.

Es lo que me repito mentalmente, cada vez que pienso en ello, vuelvo a perdonarle, decido que merece otra oportunidad...

Pero me pongo a llorar sólo porque un cliente me ha hablado en un tono un poquito más alto. Me encierro en el cuarto de baño de la oficina, ese cuarto de baño en el que acaban algunos creyendo que es la salida, y lloro silenciosamente mientras me pregunto por qué soy tan tonta como para ponerme así por esa estupidez. Me reiría de mí misma, si no me sintiese tan mal, claro.
Se me pone un nudo en la garganta viendo el capítulo de una serie en el que una de las protagonistas muere, me emociono por tonterías que antes como mucho me daban risa y de vez en cuando tengo la sensación de que necesito llorar por algo.

Nadie se da cuenta de nada, porque disimulo muy bien.
Me da mucha rabia, porque estas cosas prácticamente no me habían pasado antes y no sé cómo convivir con esta nueva faceta o etapa, porque es lo que espero, que sólo sea una etapa.

Mi conciencia, que esta vez no viene a hablarme de cosas sin importancia, me dice que la forma de afrontar los problemas como si de verdad pudiese con todo, no es la correcta.
Y el problema añadido es que, al actuar así, doy a entender a los demás que soy mucho más fuerte cuando en realidad, aunque no exteriorice, por dentro me desmorono.

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A veces oigo hablar a mi familia de lo bien que está ella y me hierve la sangre. Le hablan como a una niña o como si fuese retrasada cuando siempre ha destacado por su inteligencia, la visten como a un bebé, con prendas y gorritos absurdos para una persona de su edad, a ella, que siempre ha sido muy elegante, que siempre ha llamado la atención por su buen gusto.

Supongo que el hecho de que esté mejor de lo que los médicos nos habían dicho al principio debería hacerme feliz.

Pero no puedo, no lo consigo, sobretodo cuando hablan de ella en pasado. "Ella era... ella hacía..." como si hubiese muerto y en cierto modo ya no es ella, la persona que era antes ya no existe y jamás volverá a existir.
A veces, sueño que ella vuelve a ser como antes y cuando despierto me siento aún peor.

Cuando la tengo delante de mis ojos, la miro, estoy con ella y sin embargo la echo de menos.
Me asusta pensar que en el fondo de su mirada perdida o en algún rincón de su cerebro está la ella de antes, atrapada, intentando salir.

Y cuando pienso que todo es culpa de una negligencia médica siento una rabia infinita que no sé cómo descargar.

jueves, abril 12, 2007

Hacia dentro

Creo que no es una novedad el hecho de que sea prácticamente incapaz de contarle mis problemas a las personas que me rodean.
Es por eso que lo hago solamente aquí o cuando llego al límite, cuando toco fondo y no tengo otra salida, cuando hay algo realmente grave que me preocupa, algo que no puedo solucionar sola.

Y es por eso que cuando lo hago, me molesta indescriptiblemente que la persona que he elegido para compartir mis problemas me salga con tonterías o me empiece a contar lo que ha comido a medio día.

Te estoy diciendo cosas que jamás le he contado a nadie, te estoy contando mis intimidades, sabes muy bien cuanto me cuesta y sólo eres capaz de hablarme de tí.

Es otro de los motivos, a parte de mi forma de ser en sí, por los que nunca hablo de determinadas cosas con nadie, aunque me estén comiendo por dentro:

A la gente no le importan mis problemas.
Nadie muestra demasiado interés, a nadie más que a mí le preocupan realmente.

Esa es la sensación que me transmiten.

Mis amigas me cuentan toda su vida con pelos y señales, T-O-D-A, incluso cosas que no deberían contarse a nadie.
Escucho con sincero interés, porque por eso somos "amigas" ¿no?
Porque me intereso por tí, me involucro en tus problemas, busco soluciones y mientras hablamos de tus problemas reales, no voy a intentar contarte lo cabreada que estoy con mi novio porque no me regaló flores el día de S.Valentín.

No me siento correspondida.
Porque cada vez que intento abrirme me encuentro con un "pues no sé" distraído o algo por el estilo, me demuestran que siempre han pensado y pensarán que lo que les pase a ellas está en todo momento por encima de cualquier otra cosa aunque a mí se me esté cayendo el mundo encima.
¿Para qué me voy a molestar en contar nada, en pedir consejo?

Se quejan de que nunca las llamo, de que nunca les cuento nada, de que apenas me conocen.
Siempre he admitido que no soy una persona muy sociable y que necesito mucho espacio para mí, lo saben bien desde el principio, pero cuando me necesitan, cuando tengo que estar, estoy, no sólo cuando a mí me apetece. Y no sólo físicamente.

No quiero un trato especial porque me cueste más, quiero recibir por lo menos el 50% de lo que doy, quiero dos orejas que me escuchen y un cerebro que realmente piense en lo que le estoy diciendo, no me vale un monigote que asiente con la cabeza para que me quede conforme.

No creo que pida demasiado y... no creo en el dar sin esperar recibir nada a cambio.

martes, abril 10, 2007

Volver

Regresé el sábado para evitarme la caravana de vuelta pero resulta que media España tuvo la misma genial idea y encontré bastante tráfico.
Curiosamente provocado por coches que se habían salido solitos (sin la ayuda de nadie más que su conductor) de la carretera... y digo yo: ¿La gente sólo conduce en vacaciones?

Sin contar con los numerosos agentes de la guardia civil que se colocan estrátegicamente en medio de las curvas.
¿Para qué? Pues simplemente para hacer aspavientos con las manos en señal de "¡circulen!".
A eso ibamos, pero claro, a todo el mundo le da por frenar en seco en cuanto ve a un hombre ataviado de verde por la carretera.

Sin contar tampoco con los numerosos conductores que prácticamente se paran al ver, aunque sea de lejos, un cartel de "velocidad controlada por radar".
Si circulas a 100 y el límite es de 120 no hace falta que frenes, en serio.

Por otro lado, mi coche y yo estamos en guerra y sólo puede quedar uno. Como soy yo la que paga, queda claro quién de los dos sobrevivirá.
Yo creo que es porque lo he insultado en varias ocasiones y ahora se está vengando de mí.
Decidió apagarse en medio de la caravana. Intenté arrancarlo y no quiso saber nada.
Ya me veía llamando a la grúa y haciéndome 400 km sentadita al lado del conductor, con la bandeja de pastelitos que había comprado para mi familia sobre las rodillas y hablando del tiempo.
Afortunadamente sólo era un farol y al rato volvió a arrancar, maldito!!!! (ahora que no me oye... no vaya a ser).
El truco consistía en acelerar aunque fuera poquito todo el rato.
Todo esto acompañado por un sospechoso olor a hierro quemado... aunque curiosamente la aguja de la temperatura se mantenía por debajo del calentamiento normal y el nivel del agua estaba bien.

Sin contar con todos los "recaditos" que me lanza, cada vez que giro la llave en el contacto:

"Avería Airbag, apague el motor."
"Avería Motor" (¿apago el airbag?)

"Recaditos" que ningún mecánico hasta ahora ha averiguado de dónde vienen y que sólo la casa oficial puede eliminar, claro, cobrándome el peso del coche en oro.

Mira que me lo habían dicho mil veces, pero nada, yo erre que erre, cabezota como la que más. Me está bien empleado.
Un consejo : aunque os encapricheis mucho, jamás compreis un modelo que acaba de salir al mercado.

Cambiando totalmente de tema... Estoy intentando instalar Twitter en el blog y no lo consigo.
¿Que es Twitter? Pues prácticamente una chorrada, pero como soy una cabezota ahora se me ha metido en la cabeza que lo quiero y no pararé hasta que lo consiga.

Por otro lado quiero cambiar el diseño del blog, me apetece diseñarlo pero no me apetece nada ponerme con el código.

Socorro, estoy en plena crísis post-vacacional :S