jueves, diciembre 27, 2007

Responsable

Saber exáctamente qué deberías hacer para que una persona fuese feliz, saber que si lo hicieras le alegrarías la vida...
Saber que está en tu mano, que te bastaría un momento para llevarlo a cabo.
Saber que él está convencido de que a partir de ese momento todo sería distinto, todo sería mejor.
Imaginarlo una y otra vez, su mirada, su reacción, sus palabras.

Saber muy bien que nunca lo harás.
Que no puedes hacerlo, porque (sobretodo) no quieres hacerlo.


Cruel... insensible... simplemente egoísta o... yo misma.

Importarse tanto mutuamente es, entre otras muchas cosas, una enorme responsabilidad.

jueves, diciembre 20, 2007

martes, diciembre 18, 2007

Bebé a Bordo

Tranquilos ¡no me he quedado embarazada!
Me refiero a las pegatinas.
Esas pegatinas en forma de triángulo de algunas marcas de papillas y cosas para bebés que suelen llevar sobretodo los monovolumen.
Algunos incluso llevan dos, una en cada lado por si se te escapa una. No entiendo qué significan y no puedo con ellas.

Yo no tengo nada en contra de los bebés ¡faltaría más! Pero... qué me quieren decir con eso ¿que porque haya un bebé en el coche de delante tengo que tener más cuidado con lo que hago?
¿Y si hay una abuela a bordo da igual que me estampe en su parachoques? Claro, ella ya ha vivido todo lo que tenía que vivir.


¿Es una forma de chantaje emocional? En plan: que sepas que si se te va la olla matarás a una pobre criatura recién nacida.
Ya cuando pasan de la época "bebé" da igual como conduzcas, no hace falta que lleves cuidado, y si son adolescentes menos, que ya se sabe que los adolescentes son insoportables.


Que tengan cuidado ellos... que se creen que no, pero me he fijado. Me he fijado en que no paran de darse la vuelta en su asiento, mientras conducen, para ver lo que hace el churrumbel.

martes, diciembre 11, 2007

Celos infundados

Nunca he sido una persona celosa con mis parejas.
Nunca me he identificado con esas mujeres que se suben por las paredes cuando su novio/rollo/marido se acercan a otra mujer y eso, paradójicamente, me ha traído algún que otro problema.
No sé por qué la gente relaciona el querer a una persona con estar celosa.
¿No sientes celos? Pues eso es que no quieres a tu pareja.
Y eso es algo que no comprendo. ¿Qué va a pasar porque tu chico se ponga a hablar con otra mujer?
Los celos para mí, en muchas ocasiones, no son más que falta de confianza.
No podemos pretender que nuestra pareja se aisle del mundo y se relacione solamente con quienes a nosotros nos parece bien.

Hace tiempo estuve saliendo con un chico muy celoso.
Se ponía muy nervioso y yo no podía mirar a nadie, ni siquiera para pedir una cocacola en un bar, porque automáticamente empezaba a bombardear con preguntas estúpidas:

-¿Te gusta?
-¿Por qué le miras así?
-¿Que pasa, que ya te has cansado de mí?

En una ocasión, incluso se lió a puñetazos con un chico porque, según él, me estaba mirando "más de la cuenta". Recuerdo que me pareció una situación surrealista...
¡Pensaba que esas cosas sólo pasaban en las películas!
Recuerdo las caras que ponía cuando me daba por vestirme con una minifalda o un escote, parecía mi padre.
No creo que haga falta decir que la cosa duró muy poco, no había nada en él que pudiese compensar que fuese tan obsesivamente celoso.

Tampoco entiendo ese afán de algunos de provocar celos inútilmente.
¿Qué ganan con eso?
Te sueltan comentarios en plan:

"Pues ayer me fui a tomar una cerveza al bar de aquí abajo... ah por cierto ha entrado una camarera nueva, con un tipazo, jovencita, muy mona. Y me encontré con Pepe".
Sabes que lo ha dicho con la intención de provocarte, como diciendo: hay una pedazo de mujer por ahí abajo y yo me he fijado en ella.

Y lo que digo yo: ¿Y a mí qué?

"Ah, y que tal está Pepe?"
"¿Pepe? Ah, bien. Pedimos unas tapas y nos las puso la rubita"
"Que tal le fue el partido al final, ganaron?
"Sí, sí, al final ganaron. Y la rubita nos invitó a unas aceitunas"

Ni lo intentes, porque no funciona :)
Pero si funcionara... ¿de qué serviría?

domingo, diciembre 02, 2007

Auguri

¿Sabes de que me acuerdo hoy?
Me acuerdo de cuando, en tus primeros cumpleaños que recuerdo, mamá y papá nos ponian a las dos delante de la tarta, de pie sobre una silla, vestidas con los horribles trajes que nos cosía la abuela, con las velitas encendidas para sacar la foto y yo estaba celosa porque quería soplarlas también.
Y entonces había que encenderlas otra vez y tú me cantabas "cumpleaños feliz" como si el cumpleaños fuese mío también.
Y luego empezábamos a partir la tarta y tú comías siempre un trozo enorme, mientras yo quería sólo los muñequitos que había por encima.

Estaría bien volver a celebrarlo como entonces.

Tanti auguri, sorelli'

Y... felicidades también a otra personita que ronda por aquí y
(creo) que también cumple años hoy :)


viernes, noviembre 30, 2007

En construcción

Voy a modificar el blog, así que puede que durante las próximas horas esto esté "inestable".
Todavía no he pasado mi blog al nuevo formato de blogger y no sé lo que ocurrirá cuando lo haga. Lo único que espero es que no se me pierdan cosas por el camino...

Editado unas horas después: misión cumplida :)

miércoles, noviembre 28, 2007

Hechos reales

Él volvía del "trabajo" con confeti en los bolsillos.
Confeti, qué absurdo.
Ella lo encontraba cuando revisaba los bolsillos antes de llevar la ropa al tinte, porque nunca se sabe. ¿Quién no se ha dejado algún billete o algo importante en un bolsillo alguna vez?
Cuando él regresaba a casa, daba explicaciones confusas sobre qué había hecho, dónde había estado.
Le decía que estaba en la oficina, sin pensar que alguna de sus compañeras de trabajo conocía a su mujer.

La confianza por parte de ella había desaparecido. Le preguntaba directamente: "¿Te ves con otra mujer?"
Él se reía y lo negaba todo, "estás loca" le decía, pero seguía con sus extrañas excusas.
Llegaba tarde y se inventaba atascos donde no los había. Se le "pinchaba una rueda" día sí día no.
Dejaron de llegar las cartas del banco en las que aparecían los extractos de las cuentas.

Ella quería averiguar si sus sospechas eran fundadas, si la traicionaba, quería pruebas, porque no quería creerlo.
Después de buscar y buscar por las páginas amarillas, después de horas hablando sobre si lo que estaba a punto de hacer era correcto o no, se decidió: contrataría a un detective privado.

Escogió un nombre y un número de teléfono, sin ninguna referencia.
¿A cuantas personas conoces que hagan uso de este tipo de servicios?

Al día siguiente lo conoció personalmente.
No era como los detectives de las películas.
Se sentó en el mismo sillón donde su futura víctima solía sentarse en pijama a ver el fútbol.
Preguntó algunos datos: qué coche llevaba él, cuál era la matrícula... quería una foto reciente y los horarios que llevaba, por dónde se movía.
Ahhh... eso era complicado, más aún de lo que ella imaginaba antes de descubrir que él nunca estaba donde se suponía que debía estar.

Ella le llamaba al móvil y preguntaba "dónde estás?".
"En la oficina trabajando, dónde voy a estar a estas horas".
Pero no estaba, nunca estaba y el detective lo sabía muy bien, porque hacía guardia y no le veía entrar ni salir.

Hasta que, un día, su Sherlock particular llamó muy agitado.
Había cumplido "su misión", había descubierto que ese señor se veía con una mujer.
Una mujer atractiva, morena, pelo largo, alta, delgada, elegante... mucho más joven que él, no tendría más de venticinco años.
Le había visto saludarla en un portal, con un beso en los labios y después se habían montado juntos en el coche. El mismo coche que usaba para ir a hacer la compra con su mujer y su hija.

El problema era que ese señor, su marido, el que la traicionaba con una mujer más joven, se había dado cuenta de todo.
Y mientras el detective lo perseguía subido en un taxi madrileño, había parado el coche en doble fila, se había bajado tranquilamente y se había dirigido directamente hacia el taxi. Después se había sentado junto a él en la parte de atrás y le había preguntado: "te manda mi mujer?".

Había topado con el detective más torpe de la guía.

Al cabo de un rato, ella recibió otra llamada:

"Lo he descubierto todo. Voy para allá".

La verdad es que ese día más de uno descubrió algo...

lunes, octubre 29, 2007

De Cine

Señores directores de cine ¿no opinan que ya viene siendo hora de cambiar el guión? ¿No se aburren de hacer siempre lo mismo?

De verdad que lo sabemos, sabemos que cuando alguien se encuentra en el suelo y susurra "tengo frío", probablemente lo próximo que veremos será la escena de un funeral.
Da igual si estás viendo una comedia, un drama, una película de terror o de suspense... Si alguien está tendido en el suelo o en una cama o en cualquier otro lugar y dice con un hilo de voz "tengo frío" puedes apostar a que el personaje en cuestión no tardará en morir. Es inútil que quién lo acompaña le diga "te pondrás bien y el año que viene iremos a pescar a ese lugar donde siempre quisimos ir", es más ¡eso empeora las cosas!
Da igual de que muerte esté muriendo, si le han pegado un tiro, se ha tirado por una ventana, le ha atropellado un coche... incluso si lo que le pasa es que acaba de salvar a dos gatitos persas de un incendio y está medio carbonizado, tiene frío.

También sabemos que cuando alguna de esas damas encorsetadas tose con insistencia y cuando se le pregunta sobre esa tos contesta que "no es nada", la próxima escena que veremos será una cama con dosel y el médico de turno sacudiendo la cabeza.
(Esta escena es aún más previsible si anteriormente la mujer en cuestión ha estado expuesta durante más de un minuto a la lluvia)

Sabemos que toda mujer que muestre aunque sea un síntoma de leve mareo, dará positivo en el test de embarazo.

También sabemos que cuando alguien se despide haciendo hincapié en que volverá y todo el cine murmura "este no vuelve", esa persona, efectivamente, no vuelve.

Que a quién le de por cocinar por primera vez, se le quemará el asado.

Que cuando dos personas se ven obligadas a trabajar juntas y se odian a muerte, al final acaban siendo los mejores amigos.

Que el 80% de las veces en que los protagonistas se acuestan al principio de la película, a la mañana siguiente uno de los dos se habrá ido sin dar explicaciones.

Que cuando la protagonista es el patito feo de la situación, tarde o temprano se convertirá en un cisne. Se ve que en eso del cine lo de la mona que se viste de seda y mona se queda, no es aplicable.

Sabemos que cuando dos personas llevan toda la película tonteando y se caen al suelo, ya sea durante un tiroteo, una guerra, un terremoto, debajo de un tornado o cualquier otra situación desastrosa, y "casualmente" acaban uno encima de otro, lo siguiente que veremos será la escena beso. ¿Es que no pueden besarse como las personas normales? ¿Tiene que haber un accidente para que se besen?

También que cuando dos personas que se gustan hacen el ademán de ir a recoger a la vez algo que se ha caído al suelo, en ese preciso instante se darán cuenta de que se han enamorado. Se ve que la cercanía del suelo favorece al beso, porque de lo contrario no me lo explico.

Que en las películas de miedo es inútil que intenteis hacernos creer que el malo ha pillado al protagonista y va a matarlo ¿creeis que no nos llega el coco para darnos cuenta de que si os cargais al prota, se acabó la película?

¿Tan difícil es inventarse otras cosas?

Ah, y ya está bien de no cerrar como Dios manda la tapa de la batidora!

martes, octubre 16, 2007

Vacanze Italiane

¿Dónde iba a ir yo de vacaciones, sino a Italia?

Mis impresiones sobre mis vacaciones son negativas y positivas, todo en uno.
Positivas porque vi muchos lugares preciosos que no conocía, negativas porque en todo el tiempo estuve allí no dejé de sentirme nostálgica.
Es como si aceptara ahora que cada vez que vuelva no será como antes, cuando iba a casa de mi abuela, el único lugar que, como ya he dicho alguna vez en este blog, he considerado siempre como "mi casa".

En cambio conseguí hacer todo el recorrido que me había propuesto sin saltarme nada y, entre otras cosas, ya nadie podrá decirme escandalizado: ¿¿¿¿eres italiana y no has estado en Venecia????

Todo lo que yo pueda decir sobre Venecia se ha dicho ya demasiadas veces, es un lugar mágico, surrealista, increíblemente especial y a pesar de lo que digan (que si huele mal, que si es decadente, que si los mosquitos y las ratas) merece la pena ir por lo menos una vez en la vida, aunque sólo sea para tener opinión propia.

Por otro lado, descubrí el corazón de la Toscana, otra asignatura que tenía pendiente, y me he enamoré.

Visité la cuna del vino Brunello: Montalcino.
Me di un baño en el Lago Trasimeno.


Me pararon los Carabinieri a las 2 de la mañana en los alrededores de un pueblo perdido en el campo y los dejé con los ojos como platos cuando les dije que venía desde Madrid.

Tomé cafés solos y capuccinos a montones.

Me sorprendí a mí misma echando de menos los horarios españoles, una ya no está acostumbrada a que a las 21 ya no te den de cenar en ningún sitio.

Al volver de mi preiplo italiano, me hice un tour por Andalucía, ea! Y me gustó casi todo.

Si os apetece cotillear, estoy subiendo algunas fotos de mi viaje en Flickr.

Y después seguiré con mi intento de sobrevivir al gripazo que llevo encima.



P.d.: y encima mañana cumplo 29, socorrooooo :(

martes, septiembre 25, 2007

Querido F.S.:

Te pido perdón por todas las veces que te he insultado.
Por todas las veces que te he maltratado.
Por haberte descuidado.
Por las veces que te he gritado que lo nuestro había terminado.
Por haber hablado mal de ti con otras personas.
Por haberte comparado constantemente con otros.
Por las veces que te he dado a entender que no estabas a la altura.
Por las veces que he pensado en reemplazarte por otro.
Por las veces que me he quejado de tenerte a mi lado.

Me alegro de que nos hayamos dado otra oportunidad. La hemos aprovechado ¿verdad?


Este post se lo dedico a... ¡mi coche! que a pesar de sus múltiples achaques ha aguantado estoicamente los más de 10.000 Km que le he hecho en las últimas tres semanas y no siempre por caminos perfectamente asfaltados, ejem.

Vale, se le apagó el motor en medio de un cruce y de noche, pero no cuenta, porque volvió a arrancar enseguida.

Necesito vacaciones para recuperarme de las vacaciones.

miércoles, agosto 22, 2007

Mi turno

Estos días están llenos de planes, de mapas, de estudio, de espera, de ilusión, de guías, de listas, de indicaciones, de compras, de ansiedad, de reservas, de trayectos y de ganas.

Planificar cosas nunca me ha dado suerte, pero esta vez no lo puedo remediar: yo me veo con mis sandalias blancas paseando sobre los adoquines, comprando sellos, escribiendo postales en la mesa de alguna cafetería.

Sólo faltan dos días, tiempo para saborear lo que vendrá, porque ya sé de antemano que una vez allí el tiempo pasará volando.

Estaré casi un mes fuera, pero no os hagais ilusiones, en cuanto vuelva lloverán spam-comentarios y e-mails por doquier.

miércoles, julio 25, 2007

Hermana Mayor

Mi buen propósito de escribir como mínimo un post por semana se ha ido al carajo.
Bueno, que no se diga que no lo intenté.
Tengo etapas en las que escribo sin parar, escribo decenas de post, es ponerme delante de un ordenador o un cuaderno y empiezo a escribir como loca. La mayoría los guardo en borradores, en archivos txt, en mi diario de papel, en mi cabeza... Pero claro, no se puede publicar todo, tengo una reputación que conservar :P

La semana pasada por un momento pensé que mi hermana menor había descubierto mi blog y casi me da algo.
Luego pensándolo bien, repasando mentalmente todo lo que he escrito aquí... no he matado a nadie ¿no?
No sé por qué pero ella es la última persona que me gustaría que leyese esto, quizá porque aún tiene 13 años y creo que podría malinterpretar algunas cosas.

Mi hermana menor es la única persona de mi familia con la que me abrazo y me beso. Será por la enorme diferencia de edad que hay entre nosotras y porque cuando nació me propuse que con ella sería distinto, el caso es que nunca se ha reprimido el echarme los brazos al cuello cuando vuelvo del trabajo o darme un beso de buenas noches antes de irse a la cama y por mi parte, cada vez que la tengo a tiro, la achucho un poco, para no perder la costumbre.
Compartimos habitación desde que nació y aún llora cuando digo que, como todo el mundo, algún día me iré de casa.

Últimamente nuestra relación se ha visto un poco tocada, porque está en una edad difícil en la que quiere empezar a hacer determinadas cosas y me he dado cuenta de que ella espera que me ponga de su parte, que medie con mis padres para que le dejen hacer lo que quiere, pero soy incapaz.
Ya no es como cuando mi hermana mayor y yo teníamos su edad, porque no nos llevamos ni dos años y para aquel entonces ninguna de las dos ejercía de "hermana mayor", eramos dos adolescentes incoscientes que querían salir, pintarse las uñas y hacer un poco lo que les daba la gana.
Yo tengo 16 años más que ella, casi podría ser mi hija y no puedo evitar pensar en todos los peligros que le acechan cada vez que sale.

Me doy cuenta de que pienso como una madre cuando se trata de ella y creo que por eso estoy perdiendo su confianza.
Ahora ya no me cuenta todo lo que le pasa ni lo que se le ocurre, por miedo a que reaccione de la misma forma que reacciona mi madre, por miedo a las reprimendas porque se ha ido andando ella sola hasta la otra punta del pueblo o porque se ha saltado alguna clase.
Pienso en las locuras que hacía yo cuando tenía su edad y se me ponen los pelos de punta.
Quizá debería intentar ocultar mis miedos e ir de amiga, de "guay", como hace mucha gente... pero no puedo, es un comportamiento que me ha repateado siempre y no seré yo la que se comporte así con ella.

Sé lo difícil que es ganarse la confianza de un adolescente porque recuerdo perfectamente cómo me sentía cuando tenía su edad, pero he llegado a la conclusión de que lo único que puedo hacer es ser yo y esperar a que se le pase la edad del pavo.

Confío en que, cuando llegue ese momento, me comprenda...

miércoles, julio 11, 2007

Mi conciencia y yo II

Sabéis de esas películas de suspense en las que el protagonista decide (por poner un ejemplo) colarse él solito en esa casa donde se han producido un montón de crímenes horribles, de noche y sin otra arma que una linterna y tú estás en el sofá engullendo palomitas y diciéndole:
"Pero gilip... ejem... ¡¡¡idiota!!! ¡¡¡No entres!!! ¡¡¡No entres, vete vete vete!!! ¿No ves que te van a hacer picadillo?"

Pero él ni caso, claro, porque no te oye, pero aunque te oyese te contestaría con vehemencia:
"TENGO que saber lo que ocurre ahí dentro"
Y a continuación verías su culo desapareciendo en la oscuridad de todas formas.

Pues digamos que ahora mismo yo soy la protagonista y estoy con una mano en el picaporte a punto de entrar en la "casa-matadero" por llamarlo de alguna forma y me da miedo pero me puede más la curiosidad.
Mientras tanto, mi conciencia está sentada en el sofá comiendo palomitas, desgañitándose para que recapacite.

Efectivamente, la diferencia es que yo la oigo... pero no la quiero escuchar.

martes, julio 03, 2007

Y ahora con...

Compro una caja de galletas en el super. Son de esas galletas surtidas tipo "pastas de té" de una conocida marca.
Las compramos a menudo en casa, porque hay para todos los gustos, aunque al final siempre acaban quedando las mismas cuatro galletas de canela que no le gustan a nadie, muertas de asco.
Cuando en casa se acaban esas cuatro galletas de canela, es una señal inequívoca de que hay que hacer la compra.

Cuando estoy en la cola para pagar, cojo la caja, la pongo en la cinta trasportadora... y mis ojos se fijan en un recuadrito rojo bien visible en el que leo:

"¡¡¡Y ahora, con auténtico chocolate!!!"


Dios mío... ¿¿¿y antes qué le ponían???

No entiendo estos del marketing cómo funcionan y eso que yo también, de vez en cuando, me dedico a diseñar anuncios.
Pero no se me ocurre escribir por ejemplo, en un anuncio de ordenadores: Y ahora... ¡con auténtico disco duro!
Eso sería como admitir que antes hemos estado engañando al cliente ¿no?
Porque yo juraría que antes de comprar ese paquete de galletas, ya había galletas de "supuesto chocolate" en los anteriores, aunque en la caja no hiciesen ningún guiño a la autenticidad del mismo.

Tampoco entiendo las cosas abusurdas como la leche que anuncian a bombo y platillo que lleva calcio.
Ejem... no es por nada... pero si de verdad es leche, ES NORMAL QUE LLEVE CALCIO.
A no ser que mañana me acerque al super a comprar un brick y lea: "Y ahora ¡con auténtica leche!"
Claro, eso lo explicaría todo.

A lo mejor es que la publicidad no es lo mío.

martes, junio 19, 2007

Hipocondríaca

Tengo un lunar en un lugar estratégico.
Está estratégicamente colocado para que, cuando llevo vaqueros, la cinturilla esté constantemente rozándolo.
El caso es que el otro día, roza que te roza, empezó a picarme el dichoso lunar.

Como está en mi espalda, casi me desconyunto para ver si "ha cambiado de color, de tamaño, de forma" como suelen decir los dermatólogos.
Evidentemente toda la zona de alrededor estaba enrojecida a causa del roce del vaquero, que es bastante grueso y áspero.
Pero en ese momento, como soy hipocondríaca, me puse blanca como una sábana.

Después de un rato de hacer contorsionismo delante del espejo y de ver toda mi vida pasar por delante de mis ojos, bajé al salón, donde estaba mi madre.

- Ma'...
- (Sin apartar la vista de la tele) ¿¿¿Qué te pasa???
- Me estoy muriendo
- (Sin apartar la vista de la tele y colocándose una sabanita) ¿Y eso?
- Tengo algo malo
- (Sin apratar la vista de la tele y metiéndose una patata frita en la boca) ¿Dónde?
- En la piel
- (Sin apartar la vista de la tele y subiendo el volumen) Ahhhh
- (Indignada) ¡¡¡¡Mamá!!!!
- (Apartando, de mala gana, la vista de la tele) Ya estás con tus tonterías
- Esta vez va en serio
- (Suspirando y de mala leche) A ver

Me levanté la camiseta.

- (susurrando al cuello de su camisón) Esta niña es tonta.
- Además me pica todo el cuerpo
- Y eso que tiene que ver
- Pues que... ya está por todas partes
- Vete a la cama anda

Empecé a vagar por casa como alma en pena, hasta que encontré a mi siguiente víctima: mi hermana.

- Oye I...
(Estaba viendo un "coreodrama", es decir, ausente)
- Mmmh???
- Que tengo un problemita...
- Ahhhmmm
- Es que verás... tengo un lunar en la espalda que...
- (Girándose bruscamente para lanzarme una mirada asesina) ¿Ya estás otra vez con el puto lunar?

Me fui a mi cama bastante triste, la verdad.

domingo, junio 03, 2007

Sobre la belleza

Siempre me he preguntado por qué hay hombres incapaces de ver la belleza en otra persona de su mismo sexo.
Su respuesta suele ser: "y yo qué sé, es un tío"
Si yo soy perfectamente capaz de decir si una chica me parece guapa o no, por qué no puede mi hermano, por ejemplo, decirme si otro hombre le parece guapo?
Siempre he pensado que la belleza no entiende de sexos, aunque sea muy relativa y cada cual tenga su propio concepto de lo que es bello.
Es un placer mirar a una persona bonita, sea hombre o mujer, me gusta mirar a las chicas que me parecen guapas, no creo que tenga nada de escandaloso y no me avergüenza reconocerlo, no siento que estoy diciendo algo fuera de lugar si reconozco que una chica tiene el pecho o el culo bonito.

Pero no le hables de un culo de hombre a uno de estos chicos porque seguramente te dirá: "bleah que asco, no entiendo de culos masculinos"

Lo que choca es que muchas veces, esas personas que te dicen que no entienden de belleza masculina, sí son capaces de reconocer su propia belleza.
¿Cómo pueden afirmar que ellos mismos son guapos si son hombres? ¿En qué se basan si no saben de belleza masculina? ¿Cómo saben que tienen unos ojos bonitos si luego miran a los ojos a otro hombre y no te saben decir si son bonitos o no?
Eso sí, si se cruzan por el camino con un hombre que, a su juicio, es realmente feo, sí que te dicen: "que tío más feo"

¡No entiendo nada!

lunes, mayo 28, 2007

De Niñera

Como está visto, soy la niñera oficial de todo compatriota que decide pasar unos días en esta mi tierra adoptiva.
No me parece mal que la gente salga de su país, que vea mundo, que compare, que aprenda y sobretodo que por fin se vayan quitando de la cabeza que España es todo sevillanas, paella, toreo y olé.

Lo que no me parece tan bien es que yo tenga que hacer de guía turística, porque se me da muy mal.
Puedo traducir, eso sí, pero no me pidas mucho más.

A parte de que muchas veces, la persona o personas en cuestión suelen ser los primos de unos tíos de los tíos de la madre de.... vamos que, parientes lejanísimos a los que: o nunca he visto, o he visto por última vez cuando tanto ellos como yo teníamos una tierna edad no superior a los 12 años.
Por más que les digo a mis progenitores que no me hagan de las suyas con este tema, cada vez que alguien medio-familiar tiene la genial idea de venir, la que acaba paseándolos por Madrid y alrededores soy yo.

Y es como si los viera, en su casa o con sus amigos, de repente iluminados por una bombilla mientras están pensando a qué lugar maravilloso y sobretodo barato pueden ir de vacaciones:
- Anda!!! Ahora que lo pienso!!! si tenemos esos parientes lejanísimos que viven en España, vamos pa'lla!!! Seguro que se alegran y todo!!!

Así que llaman corriendo al "contacto", es decir, a la única persona de la familia que tiene la santa paciencia de estar en contacto con todo el resto.
Luego esa persona llama a mis padres, mis padres se alegran muchíiiiisimo y "por qué no le dices a menganito que aproveche y se venga también" y bla bla bla y mientras oigo esas conversaciones veo ante mis ojos lo que me espera.

Afortunadamente, suelen ser personas bastante agradables, aunque a veces me den ganas de darles un plano del metro y una patada en el trasero, por tiquismiquis.
Y es que, sobretodo con la comida, suelen tener grandes problemas y eso que se supone que España es uno de los lugares del mundo donde mejor se come.

Lo primero que te dicen cuando les preguntas qué quieren ver, es:
"Pues lo típico, qué hacen los españoles un sábado por la tarde?"
Se quedan expectantes, imaginando quizá un tablao flamenco o vete tú a saber qué, mientras yo pienso: "¿un botellón?".

En fin... esta tarde llega mi primo D.
La última vez que nos vimos, él tenía seis añitos, millones de pecas y una mala leche increíble.
Espero que le guste la tortilla de patatas.

lunes, mayo 21, 2007

Meme "remix de lugares"

Tengo un borrador del próximo post-tonto pero todavía no he podido terminarlo, así que, mientras tanto, aprovecharé el meme "remix de lugares" para el que me ha nominado Herel, para actualizar.
Me da la impresión de que nadie sabe exáctamente de qué va este meme y en fin, yo también lo voy a "personalizar".
A falta de ganas de ponerme a averiguar cómo se hace un video con fotos y a falta de fotos propias de todos los lugares que me gustaría incluír, no me queda más remedio que poner las que tengo y quedarme con las ganas de enseñar otros paraísos como Capri con su "Grotta Azzurra" y sus "Faraglioni", Amalfi o algunas zonas de Sicilia.

De izquierda a derecha: el Cabo Touriñán, una playa gallega, el Hotelito Sta. Virginia en portugal y las vistas desde sus ventanas, el Faro da Roca en Azoia.
El Palacio da Pena, el Castelo dos Mouros, vistas de Lisboa desde el Panteón Nacional, una callejuela de Sintra y una playa en Magoito.


Cabo Touriñán IPlaya CarnotaCasal St. VirginiaAzenhas do MarEl faro

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Y tachán tachán... a quién nomino yo? Pues voy a nominar a _yh, para que nos enseñe alguna de esas fotos tan bonitas que hace, a Treiral por pura curiosidad y a Javier, para que deje atrás el post triste.

Como siempre, estais en vuestro pleno derecho de pasar del meme olímpicamente.

jueves, mayo 03, 2007

Tres en un burro

Cuando éramos pequeñas, a mi hermana mayor tuvieron que ponerle gafas.
Por lo visto una profesora se dio cuenta de que no conseguía leer la pizarra y la puso en la primera fila.
Aún así, seguía sin leerla.
Es miope y para aquel entonces ya tenía bastantes dioptrías.

El día que volvió de la óptica con sus gafas nuevas de pasta rosa, yo me moría de envidia.
Tonterías de niña, me encantaban las gafas de mi hermana mayor.
Cada dos por tres le pedía que me las dejara, pero ¡horror! no podía ver cómo me quedaban porque cuando las llevaba puestas y abría los ojos, me entraba un mareo horrible y lo veía todo borroso, imposible mirarme en un espejo.
Pero me las ponía igualmente, claro.

"¿¿Y qué?? ¿¿Cómo me quedan??"
Y ella, que sin gafas no ve nada, contestaba:
"Muy bien, estás muy guapa. A ver, abre los ojos"
Yo abría los ojos, un segundo.
"Con los ojos abiertos te quedan mejor todavía"
"Joooooo, yo quiero unas gafas como las tuyas"
"No seas tonta, es un fastidio, luego te las quitas y no ves nada"
"¿¿¿¿Nada de nada????"
"Hombre... algo sí, pero poco"
"¿Pero cómo es eso? No me lo puedo imaginar"
"¿Te acuerdas de cómo pintábamos los árboles cuando éramos más pequeñas? Con un palo marrón abajo y un borrón verde arriba, sin ramas ni nada? Pues, de lejos, así es como veo sin gafas"

Me partía de risa.
Nos poníamos en una ventana por ejemplo y yo le decía que se quitase las gafas.
"A ver, cómo ves ese toldo de ahí en frente?"
"¿Toldo? sólo veo una mancha roja"
"¿Y ese coche de ahí?"
"No lo distingo muy bien. Sé que es azul y es pequeño"

Hasta hace poco, ella ha sido la única y oficial "cegata" de la familia.

Pero hace un tiempo, estando en un restaurante con mi padre y mis hermanos, todos conseguían leer la pizarra con el menú, que se encontraba a escasos metros de nuestra mesa.
Todos menos yo.
Y me decían con los ojos como platos: ¿De verdad que no lo ves? ¿De verdad que no distingues esas letras?
¡Que no! Que sólo veo un borrón.
Bueno, quizá enfocando un poco... entrecerrando los ojos... poniendo cara de oriental... M.... e.... N... u...
Claro, pero eso estaba en mayúsculas.
Lo demás... Lo demás seguía pareciéndome un borrón y no había cara de china que lo evitase.
Pero me dije: Bah, esa pizarra escrita a mano... las mayúsculas he conseguido verlas... para qué me voy a preocupar.

Más adelante, en el supermercado, mi madre me dijo:
"Ves ahí, donde pone "CONSERVAS DE PESCADO" y trae unas latas de atún. En aceite de oliva, no te equivoques"
Y allá que me fui...
...y acabé en el pasillo de las zapatillas, porque eso de "CONSERVAS DE PESCADO" no lo veía.
Pensé: bueno, será la típica "vista cansada", para qué me voy a preocupar.

Después, entré en un bar a comprar unas CocaColas y de repente ví que se acercaba un señor todo decidido y yo pensando: Socorro, y este qué quiere?
"¿Qué? ¿Tú ya ni saludas?"

Era mi ex y yo no le había reconocido.
Y me dije: claro, ahora se ha dejado el pelo largo ¿cómo le iba a reconocer?

Viendo con Mr.N. algunos capítulos de una serie.
Uno de los personajes habla en japonés. Toca leer los subtítulos.
Mr.N: Qué ha dicho?
Yo: mmnnn... pues... la verdad, ni idea
Mr.N: Espera, que rebobino a ver si ahora te da tiempo a leer
Yo: no si... aunque dejes la pantalla fija mil años... No lo veo!!!
Mr.N: !!!!
yo: Qué? Si tú tampoco lo ves
Mr.N.: ya, pero ya sabemos que yo estoy cegato
(Luego me mira como si acabase de hacer un descubrimiento)
Ostrasss, tú también estás cegata!!!

Luego me salté una salida en la autopista por no conseguir leer el cartel y ayer llegué de mi último viaje con un dolor de cabeza horrible, de tanto forzar la vista.

No sé si es hereditario o la culpa la tiene este maldito ordenador y las más de 8 horas diarias que me paso delante de esta pantalla, pero creo que ya es oficial:
no veo tres en un burro.

Y ahora ya no me hace tanta ilusión lo de las gafas :(

lunes, abril 23, 2007

Sueños

Y hablando de soñar ...
Hace unos días soñé con uno de los "bloggers" que tengo en los links.

¿Es grave?

Sin título

Para no volverme loca me obligo a pensar que a fin de cuentas ser médico no te hace infalible.

Es lo que me repito mentalmente, cada vez que pienso en ello, vuelvo a perdonarle, decido que merece otra oportunidad...

Pero me pongo a llorar sólo porque un cliente me ha hablado en un tono un poquito más alto. Me encierro en el cuarto de baño de la oficina, ese cuarto de baño en el que acaban algunos creyendo que es la salida, y lloro silenciosamente mientras me pregunto por qué soy tan tonta como para ponerme así por esa estupidez. Me reiría de mí misma, si no me sintiese tan mal, claro.
Se me pone un nudo en la garganta viendo el capítulo de una serie en el que una de las protagonistas muere, me emociono por tonterías que antes como mucho me daban risa y de vez en cuando tengo la sensación de que necesito llorar por algo.

Nadie se da cuenta de nada, porque disimulo muy bien.
Me da mucha rabia, porque estas cosas prácticamente no me habían pasado antes y no sé cómo convivir con esta nueva faceta o etapa, porque es lo que espero, que sólo sea una etapa.

Mi conciencia, que esta vez no viene a hablarme de cosas sin importancia, me dice que la forma de afrontar los problemas como si de verdad pudiese con todo, no es la correcta.
Y el problema añadido es que, al actuar así, doy a entender a los demás que soy mucho más fuerte cuando en realidad, aunque no exteriorice, por dentro me desmorono.

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A veces oigo hablar a mi familia de lo bien que está ella y me hierve la sangre. Le hablan como a una niña o como si fuese retrasada cuando siempre ha destacado por su inteligencia, la visten como a un bebé, con prendas y gorritos absurdos para una persona de su edad, a ella, que siempre ha sido muy elegante, que siempre ha llamado la atención por su buen gusto.

Supongo que el hecho de que esté mejor de lo que los médicos nos habían dicho al principio debería hacerme feliz.

Pero no puedo, no lo consigo, sobretodo cuando hablan de ella en pasado. "Ella era... ella hacía..." como si hubiese muerto y en cierto modo ya no es ella, la persona que era antes ya no existe y jamás volverá a existir.
A veces, sueño que ella vuelve a ser como antes y cuando despierto me siento aún peor.

Cuando la tengo delante de mis ojos, la miro, estoy con ella y sin embargo la echo de menos.
Me asusta pensar que en el fondo de su mirada perdida o en algún rincón de su cerebro está la ella de antes, atrapada, intentando salir.

Y cuando pienso que todo es culpa de una negligencia médica siento una rabia infinita que no sé cómo descargar.

jueves, abril 12, 2007

Hacia dentro

Creo que no es una novedad el hecho de que sea prácticamente incapaz de contarle mis problemas a las personas que me rodean.
Es por eso que lo hago solamente aquí o cuando llego al límite, cuando toco fondo y no tengo otra salida, cuando hay algo realmente grave que me preocupa, algo que no puedo solucionar sola.

Y es por eso que cuando lo hago, me molesta indescriptiblemente que la persona que he elegido para compartir mis problemas me salga con tonterías o me empiece a contar lo que ha comido a medio día.

Te estoy diciendo cosas que jamás le he contado a nadie, te estoy contando mis intimidades, sabes muy bien cuanto me cuesta y sólo eres capaz de hablarme de tí.

Es otro de los motivos, a parte de mi forma de ser en sí, por los que nunca hablo de determinadas cosas con nadie, aunque me estén comiendo por dentro:

A la gente no le importan mis problemas.
Nadie muestra demasiado interés, a nadie más que a mí le preocupan realmente.

Esa es la sensación que me transmiten.

Mis amigas me cuentan toda su vida con pelos y señales, T-O-D-A, incluso cosas que no deberían contarse a nadie.
Escucho con sincero interés, porque por eso somos "amigas" ¿no?
Porque me intereso por tí, me involucro en tus problemas, busco soluciones y mientras hablamos de tus problemas reales, no voy a intentar contarte lo cabreada que estoy con mi novio porque no me regaló flores el día de S.Valentín.

No me siento correspondida.
Porque cada vez que intento abrirme me encuentro con un "pues no sé" distraído o algo por el estilo, me demuestran que siempre han pensado y pensarán que lo que les pase a ellas está en todo momento por encima de cualquier otra cosa aunque a mí se me esté cayendo el mundo encima.
¿Para qué me voy a molestar en contar nada, en pedir consejo?

Se quejan de que nunca las llamo, de que nunca les cuento nada, de que apenas me conocen.
Siempre he admitido que no soy una persona muy sociable y que necesito mucho espacio para mí, lo saben bien desde el principio, pero cuando me necesitan, cuando tengo que estar, estoy, no sólo cuando a mí me apetece. Y no sólo físicamente.

No quiero un trato especial porque me cueste más, quiero recibir por lo menos el 50% de lo que doy, quiero dos orejas que me escuchen y un cerebro que realmente piense en lo que le estoy diciendo, no me vale un monigote que asiente con la cabeza para que me quede conforme.

No creo que pida demasiado y... no creo en el dar sin esperar recibir nada a cambio.

martes, abril 10, 2007

Volver

Regresé el sábado para evitarme la caravana de vuelta pero resulta que media España tuvo la misma genial idea y encontré bastante tráfico.
Curiosamente provocado por coches que se habían salido solitos (sin la ayuda de nadie más que su conductor) de la carretera... y digo yo: ¿La gente sólo conduce en vacaciones?

Sin contar con los numerosos agentes de la guardia civil que se colocan estrátegicamente en medio de las curvas.
¿Para qué? Pues simplemente para hacer aspavientos con las manos en señal de "¡circulen!".
A eso ibamos, pero claro, a todo el mundo le da por frenar en seco en cuanto ve a un hombre ataviado de verde por la carretera.

Sin contar tampoco con los numerosos conductores que prácticamente se paran al ver, aunque sea de lejos, un cartel de "velocidad controlada por radar".
Si circulas a 100 y el límite es de 120 no hace falta que frenes, en serio.

Por otro lado, mi coche y yo estamos en guerra y sólo puede quedar uno. Como soy yo la que paga, queda claro quién de los dos sobrevivirá.
Yo creo que es porque lo he insultado en varias ocasiones y ahora se está vengando de mí.
Decidió apagarse en medio de la caravana. Intenté arrancarlo y no quiso saber nada.
Ya me veía llamando a la grúa y haciéndome 400 km sentadita al lado del conductor, con la bandeja de pastelitos que había comprado para mi familia sobre las rodillas y hablando del tiempo.
Afortunadamente sólo era un farol y al rato volvió a arrancar, maldito!!!! (ahora que no me oye... no vaya a ser).
El truco consistía en acelerar aunque fuera poquito todo el rato.
Todo esto acompañado por un sospechoso olor a hierro quemado... aunque curiosamente la aguja de la temperatura se mantenía por debajo del calentamiento normal y el nivel del agua estaba bien.

Sin contar con todos los "recaditos" que me lanza, cada vez que giro la llave en el contacto:

"Avería Airbag, apague el motor."
"Avería Motor" (¿apago el airbag?)

"Recaditos" que ningún mecánico hasta ahora ha averiguado de dónde vienen y que sólo la casa oficial puede eliminar, claro, cobrándome el peso del coche en oro.

Mira que me lo habían dicho mil veces, pero nada, yo erre que erre, cabezota como la que más. Me está bien empleado.
Un consejo : aunque os encapricheis mucho, jamás compreis un modelo que acaba de salir al mercado.

Cambiando totalmente de tema... Estoy intentando instalar Twitter en el blog y no lo consigo.
¿Que es Twitter? Pues prácticamente una chorrada, pero como soy una cabezota ahora se me ha metido en la cabeza que lo quiero y no pararé hasta que lo consiga.

Por otro lado quiero cambiar el diseño del blog, me apetece diseñarlo pero no me apetece nada ponerme con el código.

Socorro, estoy en plena crísis post-vacacional :S

jueves, marzo 29, 2007

El viernes...

miércoles, marzo 21, 2007

El mejor momento

La relación más larga que he tenido nunca murió una mañana, en la que me desperté con la sensación de estar haciendo algo que realmente no me apetecía. Él y yo no sólo teníamos muy pocas cosas en común, sino que las pocas cosas que nos acercaban un poco el uno al otro eran a fin de cuenta las más insignificantes.

Aquella mañana, cuando se me iluminó definitivamente la bombilla y supe que aquello, dentro de mí, había terminado hace un tiempo, que sólo seguíamos juntos porque era eso lo que veníamos haciendo desde hace cinco años, se me cayó el mundo encima.

Y no se me cayó porque pensara que había tirado algún tiempo de mi vida, ni porque pensara que sin él lo iba a pasar mal, ni por todos los parientes y amigos que se sentirían mal al enterarse de la noticia.

La angustia que sentí fue principalmente por un motivo: tenía que decírselo a él.

En mi cabeza sólo tenía una frase que terminaba en una enorme interrogación: ¿Cómo lo voy a hacer?

Es muy difícil abordar a una persona, después de tanto tiempo de compartir y de crecer juntos y decirle: Hey ¿sabes qué? ¡ya no te quiero!
Vale, tenía claro que no iba a utilizar esas palabras y también tenía claro que le quería sí, pero no de la forma en la que quiero querer a mi pareja, pero eso da lo mismo, porque cuando dejas a alguien esa es la verdad, el mensaje, por muchas vueltas que intentes darle, se reduce a eso: no querer a la otra persona o al menos no quererla lo suficiente como para seguir compartíendo tu vida con ella.
Es inútil decir cosas como "vamos a darnos un tiempo" o "sigo enamorada de ti pero estoy confundida" o peor aún "tengo que pensármelo".
Porque a parte de que eso sería dar falsas esperanzas y no cerrar definitivamente la puerta, es muy injusto.

Hace mucho tiempo, cuando dejé por primera vez a alguien, la persona en cuestión me dijo que lo que le había sentado mal había sido que yo tomara la decisión de terminar con nuestra relación sin consultárselo.
Lo cual me hizo bastante gracia porque ¿eso se consulta? ¿qué hay que consultar?

"Oye, qué te parece si lo dejamos? es que ya no te quiero y... bueno, había pensado que dejarlo sería lo más conveniente..."
"Pues... a mí no me apetece dejarlo, yo quiero que sigamos juntos"
"Ah, vale"

No siempre la decisión es de dos, porque a veces una de las dos personas sigue queriendo seguir adelante y claro... eso no puede ser.

El caso es que las veces que me he visto en esa situación, me he sorprendido a mí misma intentando buscar "el mejor momento" para decírselo a la otra persona y la verdad es que el buen momento para acabar con una historia de amor no existe.
Pero sí existe el momento más indicado y es "ya".
Ahora, en el momento en que sientes que debes dejarlo, ese es el momento en que tienes que decírselo.

Todo esto viene a que hoy, hablando con J., me ha recordado lo mucho que me odiaron sus amigosy familiares por dejarle, según ellos, en un "mal momento", por no esperar a un momento mejor.

¿Y qué querían que hiciese? ¿Que estuviese arrastrando esa situación durante meses? ¿esperar a que superara el "mal momento", que se sintiese bien y feliz para darle otro palo? ¿Besarle aunque no me apeteciese hacerlo? ¿Dejar que me tocara cuando no le deseaba lo más mínimo?¿Fingir que todo iba de perlas durante meses?

¿Y no es peor descubrir que tu pareja ha estado contigo durante meses por "pena"?

Si algo he aprendido sobre esto de las relaciones es que hay cosas que no se pueden aplazar...

jueves, marzo 15, 2007

Mi conciencia y yo

Conciencia: Pssss, pssssss!!!
Otratazadecafé: AAaaahhh!!!
C: Qué pasa?
O: que me has asustado!!!
C: Osea, que ya te habías olvidado de mi existencia...
O: esto... yo... no... es que...
C: yayayaya, no te dará vergüenza??!
O: pues... No! jijiji
C: Encima te ríes? No te das cuenta de lo grave que es esto... has herido mis sentimientos
O: Jo, perdona, ha sido sin querer, lo siento.
C: ya veo ya...
O: y dime, qué te trae por aquí?
C: parece mentira que me lo estés preguntando.
O: es que ya sabes, yo y mis despistes...
C: venga, piensa un poco, es fácil saberlo
O: mmm... a ver a ver... dame un momentito... mnnnn...
C: ....
O: ...Ya lo tengo!!! Lo tengo, lo tengo!!!
C: uff, menos mal, pensé que estabas peor de lo que creía
O: pero no te preocupes, este sábado lo soluciono
C: Ah sí? y por qué justo el sábado?
O: pues porque tengo el día libre
C: nunca te ha hecho falta tener el día libre para hacerlo
O: es que nunca lo he hecho!
C: venga ya! recuerda que soy tu conciencia y no puedes engañarme!
O: No seas tonta, me refiero a lo de la ITV
C: la ITV??? quién ha dicho nada de la ITV, yo no he dich... Espera un momento!!! Me quieres decir que AÚN no has ido a llevar el coche a la ITV??
O: esto... yo... pues... No!
C: pero si hace seis, SEIS, meses que tendrías que haber ido!
O: ya pero es que...
C: no hay excusas que valgan!!! Sabes lo que pasa si te paran y se dan cuenta de que llevas el coche sin pasar la itv????!!! El sábado sin falta te levantas temprano y lo llevas!!
O: vale mamá
C: no soy tu madre!!
O: ah... es verdad...
C: a lo que ibamos... piensa un poco más, que seguro que hay alguna otra cosilla por ahí.
O: mmm... no, creo que no
C: que sí, he dicho!
O: vale vale... no hace falta que te pongas así, hay que ver qué mala leche teneís las conciencias.
A ver... mmm... nnn...
Ya está! ahora sí que lo tengo
C: menos mal
O: el sábado, después de la ITV, voy a hacer lo otro
C: seguro?
O: sí sí, además no cierran hasta las 13.00 o las 14:00, creo que tengo tiempo de sobra
C: no cierran? quienes?
O: pues los de correos
C: qué tiene que ver correos en todo esto
O: pues eso! Esa otra cosa en la que tenía que pensar... los colgantes...
C: Nooooo, no puedo creerlo! Me estás diciendo que TAMPOCO has enviado aún los 10 colgantes que te encargaron el mes pasado?
O: Es queee...
C: Ni es que ni nada, no te das cuenta de que si sigues así nadie te va a volver a pedir nada? Y entonces qué harás?? te dedicarás a acumular montañas y montañas de piezas en tu mesa de trabajo?? el sábado sin falta te vas a enviarlos, si seguro que los tienes preparados en los sobres desde hace...
O: quince días
C: !!!!
O: deja de torturarme
C: Ni-de-coña.
O: :'(
C: sigue pensando
O: es que hay más???
C: mucho más
O: mmmm... pues, ya no se me ocurre nada
C: piensa más
O: pienso más pero no se me ocurre nada
C: A ver, te voy a dar una pista: Recuerdas cierto rinconcito en el que solías escribir de vez en cuando tus chorradas... en el que, de vez en cuando algún masoca dejaba algún que otro comentario... Donde soliamos tomar café y leer el periódico...

O:... OSTRAS!!! EL BLOG!!!

C: ALELUYA!!!
O: debería actualizar!
C: a buenas horas...
O: y por qué no me lo has dicho antes?

C: ...

lunes, febrero 05, 2007

Ma'

La mujer que me dio la vida tiene menos de cincuenta años y los ojos de un color azul increíble que por desgracia no he heredado.
Nunca ha trabajado fuera de casa, ni se ha sacado el carnet de conducir y jamás ha hablado con sus hijos sobre el sexo y cómo funcionan esas cosas.
Es el tipo de mujer que se consideraba perfecta hace unos años.
Guapa como la que más y con un carácter tan dócil que a veces puede llegar a ponerte de los nervios.
Ha asumido el papel que desde siempre le han adjudicado, ese que desde pequeña le metieron en la cabeza que tenía que desempeñar, convencida de que, en realidad, nació para ello.
Para cuidar de sus hijos y de su casa, para cuidar de su marido y no aspirar a nada del otro mundo más allá de todas aquellas cosas que van ligadas a la vida como ama de casa.
Es muy coqueta y antes de salir se maquilla con cuidado, siempre usa el mismo color de carmín y las mismas sombras de ojos de color azul, aunque yo le haya dicho mil veces que no le hace falta pintarse.
Tiene cuatro arrugas contadas que le quitan el sueño y a menudo la gente nos pregunta si somos hermanas porque parece mucho más joven de lo que es.
No hay más que verla.
Su debilidad es mi hermano, el único hijo varón que tiene, y con tal de tenerle contento es capaz de levantarse un sábado a las tres de la madrugada, cuando "el niño" vuelve de fiesta, para prepararle algo de comer, aunque pase lo que pase, ella lo niega al día siguiente como si la estuvieras acusando de un robo o algo por el estilo.

Me pide consejos que nunca sigue y le encantan las películas de terror aunque pase el 90% de la película tapándose los ojos.
Es una profesional de la lasaña y el tiramisú y un completo desastre cosiendo botones y dobladillos.
Me habla siempre en dialecto y no sabe pronunciar la jota.
Para ella cada pequeña experiencia que se sale de lo cotidiano es toda una hazaña y cuando vamos al cine o a cenar por ahí, al volver a casa lo primero que hace es llamar a su mejor amiga para contárselo y son capaces de estar una hora al teléfono hablando de ello.

Durante mi infancia crecí enamorada de mi padre, anteponíendolo a cualquier otra persona, adorando su forma de ser, su inteligencia, su fuerza, su carácter, su forma de hacer las cosas, considerando sus defectos como virtudes, admirando su valor porque desde siempre he pensado en él como una persona intrépida, capaz de hacer las cosas más alocadas y peligrosas como si de un paseo por el parque se trataran.
Lo veía alejarse de la orilla subido a una lancha, enfundado en su neopreno, con la bombona de oxigeno colgada de su espalda o regresando de alguno de sus viajes al otro lado del mundo y contando, mientras comía un plato de pasta, lo increíble que era Tokio o como había atravesado kilometros y kilometros con la gasolina justa, a través de un desierto. Lo recibía a la vuelta de sus viajes con los brazos abiertos y a la carrera, al grito de "qué me has traídooooooo" cuando en realidad quería decirle que me sentía feliz de que estuviera de vuelta.

Y a mi madre, la persona que me cuidaba y que estaba todo el día pendiente de mi, la persona que cocinaba para mi, que vivía para mi, la consideraba como aquella señora que me obligaba a estudiar, la señora que me perseguía por la casa con un plato en la mano para obligarme a comer algo, la que me prohibia ver los dibujos si me portaba mal, la que me mandaba a la cama a las nueve, la que me regañaba, en definitiva, era esa mujer aburrida que estaba todo el día en casa y que encima me quería obligar a hacer todo aquello que no me gustaba.
Ella era la que tenía que decirme que no, ella era la mala y mi padre el bueno que de vez en cuando me decía que sí, sí que podía quedarme un rato más en el parque, sí que podía bañarme media hora antes de las dos horas de digestión, sí que podía no comer nada por un día... para aquel entonces yo no pensaba que lo hacía porque no era él quién tenía que lidiar conmigo y mis hermanos todo el tiempo.

Y ahora que me doy cuenta de todo esto, me gustaría ser capaz de decirle a mi madre que hace años que lo entendí, que hace tiempo que me di cuenta, pero me resulta imposible.
A veces odio esta parte de mi carácter que me impide decir determinadas cosas.

lunes, enero 29, 2007

Jardín Prohibido

El otro día, mientras intentaba ordenar mi armario, saqué del altillo una caja llena de cintas de música, algunas de las cuales traían una dedicatoria en el interior de la carátula y es que a E. le gustaba regalarme cintas que él mismo grababa para que pensara en "nosotros".
Lo que por aquel entonces me hacía mucha gracia, porque estaba "por él" hasta los huesos y más que nada lo que necesitaba era algo para poder pensar en alguna otra cosa.

El caso es que entre todas las cintas había una con un popurri de música lenta del año la polca que ahora pensándolo bien no tengo ni idea de dónde lo habría sacado.
Al leer los títulos de esa cinta me acordé de una de las canciones que más me han indignado a lo largo de mi vida.
Yo creo que esa canción es un resumen muy bueno de lo que es el típico hombre al que todas las mujeres llaman comunmente cabr...ejem...... capullo.

Porque me parece muy bien que seas humano, que la carne sea débil, que la amiga de tu novia esté muy buena y encima sea una... ejem... y te lo ponga fácil, pero qué necesidad hay de entrar tanto en detalles?

Veamos:

"Esta tarde vengo triste y tengo que decirte
que tu mejor amiga ha estado entre mis brazos"

Bueno, el principio no está mal, aunque en lugar de decir que su mejor amiga ha estado entre tus brazos, podrías haberle dicho "te he sido infiel con tu mejor amiga" o "te he puesto los cuernos con fulanita", no hace falta que directamente le hagas imaginar a esa... ejem... entre tus brazos. Lo bueno es que vienes triste lo cual nos alegra.

"Sus ojos me llamaban pidiendo mis caricias,
su cuerpo me rogaba que le diera vida"

Hombre, visto así, incluso parece que estabas realizando algún tipo de labor humanitaria o que te acostaste con ella porque te daba penita la pobre. Vamos que, resumiendo, le has hecho un favor a su mejor amiga.
Y sobretodo: la culpa fue de ella, que iba pidiendo guerra.

"Comí del fruto prohíbido
dejando el vestido colgando
de nuestra inconsciencia.
Mi cuerpo fue suyo durante un minuto,
mi mente lloraba tu ausencia"

He ahí una muestra de que es cierto eso que dicen de que algunos hombres (ojo he dicho ALGUNOS, no todos) piensan con su "miembro viril" y no con otra cosa.
Pero chica, no te preocupes, porque en vista de lo visto perdiéndole de vista sales ganando, pues ya lo dice él: sólo duró un minuto.

"No lo volveré a hacer más, no lo volveré a hacer más"

Ja! Pues sólo faltaba... Como si el problema aquí fuese la reincidencia y como si una se pudiese fiar de lo que este capullo diga. El problema, querido, es que ya lo has hecho.

"Pues mi alma volaba a tu lado y mis ojos
decían cansados que eras tú eres tú,
que siempre serás tú"

Ya ya... tus ojos decían... Así que técnicamente, los cuernos se los ha puesto tu cuerpo inanimado... porque tu alma estaba a su lado. ¡Claro! que tonta, eso lo explica todo.

"Lo siento mucho, la vida es asi.
No la he inventado yo"

Vamos, prácticamente le está diciendo que se aguante.
Dice que lo siente, pero no pide perdón, porque la culpa no es suya, que va.
"La vida" es la que le ha puesto los cuernos y no él.

"Si el placer me ha mirado a los ojos
y cogido por mano yo me he dejado llevar por mi cuerpo,
y me he comportado como un ser humano"

El placer: ese ente misterioso que te abduce y hace que te conviertas en un ser malvado que le pone los cuernos a su novia ¡con su mejor amiga!
Y es que ya se sabe, el cuerpo y la mente son dos cosas que no tienen nada que ver una con otra, que va.
¡Él sólo es un pobre ser humano!

Lo que sigue a continuación, es ensañamiento puro:

"Sus besos no me permitieron repetir tu nombre,
y el suyo sí,
por eso cuando la abrazaba me acordé de tí"

Pero qué detalle, se acordó de ella mientras abrazaba a la otra, esto seguramente lo tendrá en cuenta su novia a la hora de perdonarle...
Sí, seguramente pensará: vale, se revolcó con mi mejor amiga, luego vino aquí a contármelo con todo lujo de detalles y a decirme que ajo y agua, pero oye... se acordó de mí mientras la abrazaba, ja!

Luego insiste en que no lo volverá a hacer más y que su alma volaba a su lado y bla bla bla ¡¡¡y tiene la desfachatez de decirle todo esto cantando!!!

Me pregunto en qué pensaba Sandro Giacobbe cuando cantaba esta canción, tan tranquilo y sin sentir vergüenza alguna y lo más importante:

¿Por qué mi amado E. me grabó la dichosa cancioncita en esa cinta?

viernes, enero 26, 2007

Elige tres canciones...

...que te llevarías a una isla desierta y explica por qué.

¿Sólo tres? Uff... qué difícil...



Bueno, vamos allá:





Esta me la llevaría simplemente porque me pone de buen humor.



Porque me encanta Sabina y creo que no me iría a ninguna parte sin por lo menos una de sus canciones, esta es de las que más me gustan.



Porque seguro que para mí el peor momento del día sería la noche y esta canción es como una nana.


Si quereis leer más memes de este tipo, podeis pasar por el blog de Aiyana que fue quién me nominó :) o por el blog de Herel que también ha sido nominado.

Me toca nominar a tres personas (jo, esto parece la ceremonia de entrega de los Oscar), pero como no quiero poner a nadie en un compromiso, que se den por aludidos todos los que pasen habitualmente o casualmente por aquí (no, no miro a nadie en particular, lala... ni a Javier, ni a Treiral, ni a Bel, ni a _yh, ni a Ulises, ni a Papalbina, ni a Ç, ni a Bohemio, ni a Lord F. que podría hacerlo en los comentarios... lalaa... no no, ¡¡¡no os estoy mirando!!! claro que... si quisierais recoger el testigo, sería un detalle :)

lunes, enero 15, 2007

La caja tonta

Después de cenar me tumbo en el sofá a ver un rato la televisión.
Empiezo viendo "Urgencias" en la televisión italiana y en el momento en que lo pongo, una de las doctoras está haciendo punto de cruz en un cadáver al que acaban de extraerle los órganos para la donación. Van alternándose escenas de ella en el quirófano cosiendo y otras en las que sale contándole a la mujer del hombre que ha muerto qué harán con los órganos que acaban de quitarle.
"Sus pulmones y su corazón servirán para los trasplantes"
(Plano de la cara de la mujer llorando)
"Su piel y sus tejidos para los pacientes con quemaduras graves"
(Plano de la cara de la mujer llorando)
"Su hígado, dividido en varios trozos...."

Y digo yo... ¿Qué necesidad hay?
¿Qué necesidad hay de contarle a la pobre mujer en cuantos trozos acabas de descuartizar a su marido?
Y sobretodo: ¿Qué necesidad tengo yo de estar viendo esto?

Cambio de canal.

En otra cadena ponen CSI.
Mmmmm, perfecto.
Seguimos en la misma línea.

Resulta que en Las Vegas acaban de encontrar el cadáver de un hombre que por lo visto se ha suicidado con una sobredosis de heroína, mientras por otro lado, en un espectáculo de magia, ha desaparecido una mujer del público tras el numerito de la caja atravesada por espadas.

Hay que ver lo bien que se lo pasan estos de la criminalistica en el escenario de un crimen, más que un trabajo parece que estén practicando su pasatiempo preferido.
Con sus lamparitas, sus brochitas, sus pinzas, un poquito de spray por aquí, una rascadita a aquella mancha de sangre, una pegatina para recuperar esas células muertas que hay en la alfombra... y esos maletines.
Siempre he querido tener un maletín de esos para organizar mi maquillaje.

Lo que más me asombra de esta serie es la vista que tienen los protagonistas.
Son capaces de encontrar un trozo de diente milimétrico perdido en medio del desierto del Sahara, a la primera ojeada.
Y luego está el tema de los insectos.
Grissom es capaz de decirte quién es el asesino, de qué humor estaba, qué había comido, cómo y a qué hora se había cargado a la víctima y todo esto sólo con mirar a los ojos a una cucaracha.

¿Y cuando los forenses se ponen a hablar con el cadáver que se disponen a descuartizar?
"Mira lo que te han hecho... estabas en el lugar y en el momento equivocados"
"Hola bonita, sé que te han hecho daño, pero no te preocupes, ahora te saco los higadillos y sabremos cómo ha sido"

¡¡¡Pero vamos a ver!!!!
¿¿¿No ves que está muerta???
Si fuese esa buena mujer me darían ganas de resucitar sólo para darte una patada en los huevos.

Cambio de canal.

Me paso un buen rato viendo anuncios en otras cadenas y un trozo de una teleserie de lo más cutre en la RAI que, entre otras cosas, ponen en dos entregas, de modo que si te enganchas, tienes que esperar una semana entera para ver la segunda parte.
¡Qué manía! ¿No pueden hacer una película y ya? En fin...

Cuando vuelvo, el de las cucarachas se acaba de calzar el dedo de un cadáver calcinado para sacar la huella dactilar y me doy cuenta de que por hoy, es suficiente.

Apago la tele y veo un bicho revoloteando por la habitación.
Me pregunto si debería meterlo en una bolsita...

miércoles, enero 10, 2007

Un nuevo año

Los años deberían comenzar para cada uno justo después de las vacaciones.
De esa manera sí que una podría pensar en empezar "un año nuevo" como una nueva etapa.
Pero así, tal y como funcionan las cosas, una entra en un nuevo año como si nada.
No hay ninguna diferencia entre el antes y el después, de momento.
Y eso que durante las celebraciones de año nuevo parece que se esté acabando el mundo.
Es como cuando pasas por esa zona de la carretera de Barcelona en la que pone "meridiano de Greenwich", y te quedas con cara de: pues vale.
Resulta que no se desdibuja el horizonte ni nada parecido, por donde pasa esa famosa línea imaginaria.

Con el tema del año nuevo han cambiado muy pocas cosas para mí, he trabajado antes y después de nochevieja y lo único distinto es que a partir de ahora tendré un gasto menos porque POR FIN, tras cinco laaaargos años, el día 28 de diciembre, como si de una inocentada se tratase, me pasaron el último recibo del pago de mi coche.
Yuju, ya es mío y no del banco, lástima que ya esté hecho un asco. (Sí, pasar la aspiradora ayudaría bastante, pero me da una pereza...).

Ahora podré ahorrar. Creo que se escribía así... es la primera vez que se me pasa esa palabra por la cabeza de manirrota que tengo.
Como único proposito celebraré mi año nuevo en septiembre, como debe ser, después de unas laaargas vacaciones que no pienso planear, por superstición.

He recibido un montón de regalos que no merezco porque haciendo balance, tampoco fui tan buena durante el 2006, lástima que haya encontrado algo que NECESITO DESESPERADAMENTE justo ahora que ya han pasado los reyes.

¡Si parece que lo han diseñado para mí!