lunes, julio 17, 2006

Pedazos

La gente de mi entorno, los que me conocen personalmente, no saben de la existencia de este blog.

Supongo que si los que me conocen lo leyesen se quedarían sorprendidos, porque como ya he dicho en alguna otra ocasión aquí y allá, soy una persona introvertida y aquí he contado cosas que nadie más que quién lee este blog sabe, ni siquiera mi inseparable hermana mayor.

Algunos se enfadarían porque no hablo de ellos y quizá pensarían que en mi vida no pintan mucho.
Pero no es así.
Creo que simplemente hay cosas y personas de las que no se habla en el blog sólo porque no se enciende la bombilla adecuada.

Mi madre me haría 30.000 preguntas y seguramente diría algo exagerado sobre mis dotes de escritora. Ja!
Ella es así, puedes pintar un garabato en una servilleta que lo primero que te dirá es: tendrías que haber estudiado bellas artes.
Va muy bien para la autoestima.
Pero no entraría en detalles importantes, ni investigaría sobre sentimientos de los que he hablado aquí.

Mi padre... mi padre se emocionaría y trataría estas líneas como si de una joya se tratase.
Pero creo que le dolería leer tan poco sobre él.
Lo que jamás sabría es que tengo varios post sin publicar que hablan de él.

Mis ex probablemente se enfadarían y uno a uno se darían por aludidos.
Los únicos que seguramente acertarian serian el hijo de la suegra de la que hablé hace un tiempo, su madre es inconfundible incluso escrita y el chico que me regaló el retrato.

Creo que a mi hermana le daría verguenza leer todo esto.
Es raro pero es así.
Un poco como cuando de pequeñas caía en sus manos alguno de mis diarios, sé que jamás fue capaz de leer ninguno.
Al contrario que mi madre, que de buenas a primeras, en la mesa, me hacía preguntas sobre temas de los que sólo hablaba en las páginas de esa Smemoranda que tenía debajo del colchón.

Mi hermano... la verdad es que no tengo ni idea de cómo reaccionaría o qué pensaría.

A veces pienso que si me pasara algo (algo definitivo), alguien de mi familia encendería mi portátil después de un tiempo y cotilleando en el historial de Firefox se encontraría esta paginita.

Quizá no le daría importancia y no investigaría lo suficiente como para averiguar que soy yo quién escribe todo esto.

O tal vez sí.
Y entonces tendría un pedazo de mí completamente distinto del que doy a conocer normalmente.

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