miércoles, mayo 25, 2005

Agrhhh II

Odio, odio, odio, odioooo a la gente que entra en la oficina donde trabajo, con el teléfono móvil pegado a la oreja y no se digna ni a mirarme cuando entra por la puerta.

Heyyyy, estoy aquí ehhh! Te he abierto la puerta y estoy justo delante de ella.
¿Dónde está tu educación?
¿Dónde están mis buenos días?

Y el colmo es cuando encima de entrar y dirigirse directamente al departamento comercial sin dignarse ni a mirarme (como si el hecho de tener la mesa delante de la puerta y darle a un botoncito para abrirla cuando llaman te proyectara directamente a una categoría tan inferior al resto de la humanidad como para no merecer ni un saludo por educación) dejan la maldita puerta abierta de par en par y me tengo que levantar yo a cerrarla.

¡Gggggggggggrrrr!

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