viernes, abril 01, 2005

Mi Estupendo

Molestabas a las niñas, de pequeño.
Te dedicabas a tirarles de las trenzas a aquellas criaturas que paseaban por el parque enfundadas en suaves vestidos rosa y recogiendo margaritas con las manitas limpias.
Tramabas bromas pesadas y sustos tremendos.
Planeabas la mejor manera de hacerlas chillar con todas sus fuerzas.
Disfrutabas viendo sus caras indignadas.
Amenazando con manchar sus ropas con tus manos sucias de barro y chocolate.

Te gustaban.

Y habrías querido que te tragase la tierra si algún día, alguno de tus amigos se hubiese enterado de que defendiste a aquella niña morena, de ojos verdes, el día en el que el más prepotente de la clase intentaba quitarle su merienda.


Así es como te imagino de niño y así es un poco como sigues siendo ahora:

Travieso pero adorable.

Ayer empecé a escribir sobre ti y qué sorpresa, esa misma tarde me mandaste un mensaje. Nuestra extraña relación, que no sabría muy bien como definir, está tejida con casualidades y coincidencias.
Por eso es tan especial.

Y por eso, a pesar de todo, es como si fueras un pedacito de mi y tengo una espina clavada muy profundamente, desde aquel día en el que me contaste...

Que te mejores pronto, "estupendo".

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