viernes, octubre 09, 2009

Je suis la

Volví a París.
Es increíble como el mismo sitio puede dejarme boqueabierta una y otra vez.
Iba con el miedo que se tiene cuando no vas a un lugar especial durante mucho tiempo... miedo a que haya cambiado, miedo a que tu cabeza de niña facilmente impresionable te haya jugado una mala pasada y la idea que tienes en mente no corresponda con la realidad.

Miedos infundados, porque es aún más bonito de cómo lo recordaba, es una ciudad grandiosa en todos los sentidos.

Y me quité de encima los topicazos absurdos que me acompañaban desde la última vez que fui.
Puede que en estos años los parisinos se hayan abierto más o puede que en mi anterior experiencia tuviera mala suerte.
La gente, en general, se esfuerza por hacerse entender e incluso intentan chapurrear algo en castellano o italiano.
Lo que uno no puede hacer es llegar a otro país y soltar la retaila en el propio idioma pretendiendo que le entiendan.

El metro, que recordaba como algo moderno y muy rápido, esta vez me pareció desastroso comparado con el de Madrid.

Los precios por las nubes como siempre y como siempre te cobran por todo, incluso para usar el wc.

Y me ha entrado el gusanillo de aprender francés.
Y me he dado cuenta de que mi inglés es pésimo.
Y de que hay italianos en todas partes y que tengo un imán con mis compatriotas porque esté donde esté, siempre viene algún italiano a preguntarme algo.

Y la torre Eiffel me sigue hipnotizando, no puedo remediarlo.

viernes, septiembre 25, 2009

Una vez alguien me dijo que amar de verdad significa desear con toda el alma que otro ser sea completamente feliz, aunque la única forma de alcanzar esa felicidad sea sin nosotros.

Me parece que esta reflexión describe un sentimiento que no siempre es aplicable al enamoramiento puesto que, cuando estás enamorado, lo normal es desear estar con la otra persona todo el tiempo posible.
Porque tu propia felicidad y tu bienestar dependen de ello.


El amor "romántico" casi siempre es egoísta...

martes, septiembre 15, 2009

4

Passano gli anni.
Sembra una frase cosí stupida e banale che forse non vale neanche la pena scriverla, ma un giorno guardi indietro e .. toh! È passato veramente tanto di quel tempo che ti stupisce come mai non te ne sei accorta "nel mentre".
Quattro anni e adesso ripenso a tutto questo tempo e l'unica cosa che mi viene in mente é la parola "perso".

Anzi no.
Anche la parola "soffrimento"
e "ansia"
e "vuoto".

Settimane passate a dormire su una sedia.
Telefonate all'alba, corse all' ospedale.
Fare cose che non mi spettano, per persone che non mi riguardano, a cui non interesso minimamente.

Ma chi cavolo sono io? Una versione moderna di Madre Teresa?

Mentre facevo la personcina premurosa, mentre mi sbattevo avanti e indietro, mentre trattenevo le lacrime quando, dopo tutte le mie attenzioni, mi mandava a quel paese per niente, per poi chiedermi scusa, per poi mandarmi di nuovo a quel paese. Mentre giravo da sola per le vie di quella cittá che non mi apparteneva... io perdevo.

Perdevo la stima in me stessa.
Perdevo la voglia di andare avanti
Perdevo i sogni.
Perdevo tutto, a cambio di cosa?
Un amore che non ricambiavo.

E la prova di tutto ciò è che, anche se la decisione è stata dolorosa, lui non mi manca, neanche un po'.

Sono molto arrabiata con me stessa e mi prenderei a calci nel sedere... se potessi.

C'è qualcuno che vuole farlo per me? Offro in cambio un caffé.
Grazie.

Adesso va un po' meglio.

lunes, julio 27, 2009

Autoconvencimiento

Hay un mecanismo en mi cabeza gracias al cual soy capaz de autoconvencerme de cualquier cosa.
Tal cual.
Yo creo que es una especie de defensa que hace que, cuando se tuercen las cosas, mi cabeza decida que en cierto modo es mejor así.
También podría llamarse auto-engaño, supongo.

Es como la capacidad de recuperación que tengo cuando me pasa algo malo.
Después del palo inicial mi cabeza empieza a darle vueltas al asunto a una velocidad vertiginosa y en cuestión de poco tiempo ya he conseguido amortiguar el golpe.
Porque NECESITO sentirme mejor y mi mente fabrica mil excusas y motivos para que deje de doler.

Supongo que ninguna de estas cosas es buena porque hay que vivir el duelo, hay que sufrir para poder sentirse bien luego, hay que llorar si hace falta y sentirse como un trapo de vez en cuando, es ley de vida.

Yo llevo tan mal las sensaciones de no tener control sobre mi vida y mis actos (cuando siento algo muy especial por alguien por ejemplo), llevo tan mal el sentirme angustiada (cuando estoy pendiente de una respuesta, por ejemplo), llevo tan, tan mal el sentirme insegura (cuando no me hablan claro, por ejemplo) que soluciono todo esto autoconvenciendome.

Me autoconvenzco de que todo saldrá bien por motivos que muchas veces no tienen lógica.
Me autoconvenzco de que a la persona a la que quiero en realidad no la quiero tanto, en realidad sí puedo vivir sin ella... es más ¡estoy mejor sin ella!
Me autoconvenzco de que a fin de cuentas yo tampoco hablo tan claro a veces y eso no significa nada.

Y no.
Las cosas no tienen por qué salir bien siempre. Es imposible que lo hagan.
Cuando quiero a una persona... joder, la quiero y punto. Y no, no estoy mejor sin ella.
Y sí, sí que significa algo cuando no hablo claro: significa que tengo dudas.

Así que mi próxima meta es intentar aceptar las cosas como son sin auto convencerme ni engañarme.

Porque las cosas se tuercen y toca sufrir.

Por mucho que reniegue, siempre volveré a sentir algo especial por alguien.
La gente en general tiene dudas, incluso sobre mí.

miércoles, julio 22, 2009

Consejos

Consejo: opinión o parecer que alguien da o recibe acerca de su conducta futura.

Hay personas que no entienden bien cuál es el concepto de la expresión "consejo".
Un consejo es algo que puedes escuchar, aceptar y seguir o algo que puedes escuchar y no seguir. Incluso puedes pasar de escucharlos en determinadas ocasiones.

Qué manía con reprochar no haber seguido los consejos.
Los consejos son eso: opiniones. De lo contrario se llamarían "ordenes".

No se puede pretender que automáticamente, al recibir un consejo, el parecer de quién te lo da sea ejecutado como una orden...

miércoles, julio 15, 2009

Still Alive

Intento mantener cierto contacto con Mr.N. pero cada día se hace más difícil.
Me interroga constantemente acerca de lo que hago y dejo de hacer, todo momento es bueno para reprocharme alguna cosa y ha tenido el valor de decirme que por mí ha renunciado a todo.

Conseguí contar hasta 10, respirar hondo y decidir que no merecía la pena entrar en una discusión que no llevaba a ninguna parte.
Hasta ha tenido el detalle de ofrecerme vía sms un "polvo de despedida" (palabras textuales).

Encantador ¿verdad?

Pero afortunadamente y aunque después del post anterior pueda parecer increíble, ahora mismo estoy entrando en mi etapa positiva y vuelvo a respirar.

Es increíble cómo de un momento a otro te das cuenta de que en realidad sí que eres capaz de hacer esas cosas que antes sólo el hecho de pensar en ellas te parecía completamente absurdo.

Y así, un día, te vuelves a levantar por la mañana con ilusión.
Y así, un día decides que puedes volver a sentirte viva.

Y te apetece hacer mil cosas a la vez y lo mejor de todo es que las haces.

Y sonríes hasta que te duele la cara y la gente se te queda mirando fijamente como si intentase averiguar si de verdad eres tú o te han cambiado por otra y no hacen más que repetirte: ¡qué bien te veo!

A juzgar por los comentarios es como si en cierto modo hubiese resucitado, como si hubiese estado vagando por la vida cual muerta viviente durante un montón de tiempo y de repente me hubiese convertido de nuevo en una persona normal.

Y entro, salgo, llamo a unos y a otros, me cuido, me mimo, me miro en el espejo y ¡sorpresa! No me odio.

Le quito importancia a los pequeños dramas cotidianos y mi frase preferida del momento es: ¿por qué no?

Me he dado cuenta de que todo lo que he pasado en los últimos tiempos me ha hecho fuerte, muy fuerte.
Y ahora estoy en una etapa increíblemente optimista.

¿Cuánto durará?

miércoles, mayo 20, 2009

Mi nudo en la garganta

El padre de Mr.N. nos dejó hace pocos días.
No me dio tiempo a despedirme de él, cuando llegué ya era demasiado tarde.
Intento recordar cuando fue la última vez que nos vimos, qué nos dijimos, pero no lo consigo.

Me metí en mi coche y volví a recorrer la distancia que, la última vez, recorrí a la inversa, mientras me despedía de aquella carretera que (pensaba) no iba a volver a tomar en mucho tiempo.

Fueron unas horas durísimas en las que no sabía muy bien cómo debía comportarme.
Es difícil intentar darle consuelo a una persona con la que acabas de romper y a mí consolar siempre se me ha dado muy mal.
No quería provocar malentendidos con N y pienso que volver a verme no le hace ningún bien, pero quería que supieran que de verdad lo sentía en el alma, porque a ese viejo gruñón, por mucho que muchos se sorprendan ante este hecho, lo adoraba.

Y él también debió quererme.
Tenía algo guardado para mí, para "la próxima vez que nos veamos".
Algo que, incluso estando muy enfermo, había buscado y en lo que había pensado expresamente para mí, una muestra de afecto que me dejó sin habla.
No pudo dármelo en persona y cuando lo recibí la fachada de chica dura que me acompañaba se desintegró.

La madre de Mr.N. empezó a llorar y a llamarme en cuanto me vio aparecer por la puerta y esa forma de llamarme y de llorar mientras la abrazaba se me ha quedado grabada como pocas cosas en esta vida.

Aún no puedo creer que nunca más volveremos a mantener nuestras conversaciones estúpidas sobre el fútbol, que no vendrá a buscarme a la habitación para que le haga compañía en el salón, que no nos reiremos juntos de sus absurdas ocurrencias, que no podré pedirle que me vuelva a enseñar sus fotos en blanco y negro.

Pensar que faltas en este mundo me duele no sabes cuanto...

martes, abril 21, 2009

Y ahora...

"¿Y ahora qué hago? Todo me recuerda a ti"

Eso fue lo que me dijo.

Y me pasa lo mismo.
Es doloroso pensar en todas aquellas cosas que nunca más volverán a suceder.

Pero ahora no puedo pararme a pensar en eso.

lunes, marzo 30, 2009

Lo más difícil

De todas las decisiones que he tomado últimamente, sin duda la más dolorosa ha sido la de dejar a Mr.N.
Nuestra relación nunca ha sido perfecta, ni siquiera se ha acercado nunca a la "normalidad", pero terminar con todo para mí es como arrancar de cuajo algo que tengo clavado muy, muy profundamente.
Sé muy bien que dolerá muchísimo.

El otro día me di cuenta de que llevo un tiempo deshaciéndome de todo lo que tengo alrededor que me recuerda a él, incoscientemente.

Había una foto nuestra en una estantería, cerca de mi cama.
Y un buen día, no sé por qué, la puse bocabajo, para no tener que verla.
Otro día me puse a cocinar y me quité el anillo que él me regaló, para no mancharlo. Al terminar, sin pensarlo mucho, decidí guardarlo, en lugar de volvermelo a poner.
Dejé de usar la ropa que él me regaló.
Le regalé a mi hermana la colonia que solía usar cuando iba a verle, la que a él le gustaba.
Empecé a cambiar de tema cuando la gente me preguntaba por él, me molestaba.
Un buen día edité este blog, simplemente porque me molestaba leer entre las cosas con las que sueño, la frase "unas largas vacaciones con Mr.N".
Tenía que buscar un lugar al que ir de vacaciones juntos en semana santa, pero cada vez que abría una página del explorador para hacerlo, encontraba alguna excusa que me permitiese dejarlo para luego.
La última vez que fui a su casa, no paraba de pensar "yo no quiero estar aquí, no quiero", con un nudo en la garganta, sin atreverme a decírselo, odíandome por ello... intentando convencerme de que sólo tenía un mal día o un bajón.

Mi gran problema es que, aunque vaya de chica dura, Mr.N. y sus problemas de salud siempre han tenido mi corazón en un puño, porque siempre le he visto como alguien vulnerable, a quién cuidar y proteger.
Le he hecho un daño enorme a otras personas, me lo he hecho mil veces a mí misma, sólo por salvarle.
Es la única persona que he conocido que ha conseguido ese efecto sobre mí y lo mejor de todo ha sido darme cuenta de que él lo sabe perfectamente... y se aprovecha de ello.

Pero ahora se acabó, ahora que ya no puedo más, ahora que he llegado al límite, es cuestión de supervivencia: o él o yo.

Esta vez me toca a mí, me lo debo.

miércoles, marzo 25, 2009

.

Voy a cambiar de casa.
Voy a dejar este trabajo.
Voy a dejar a Mr.N.

Tengo vértigo...

viernes, febrero 06, 2009

Sushi para principiantes*

Sábado noche, reunión con las "chicas" para ponernos al día y como siempre, probar algún restaurante nuevo.
Toca sushi, aunque, todo hay que decirlo, sushi-trampa, puesto que ahí no había nada crudo excepto algún que otro cachito de atún despistado y diminuto.
SushiOlé... el nombre ya lo dice todo sobre lo fiel a la comida japonesa que pude llegar a ser esta franquicia, pero aquí ninguna es experta en eso.

La verdad es que en estos casos la comida suele ser lo de menos, como mucho puede llegar a ser motivo de risas cuando después de masticar durante 15 minutos "el aperitivo", descubres que lo que estás intentando ingerir es un trozo de piel de salmón frita, con escamas y todo.
Mejor no preguntar, ya lo digo yo siempre.

Una mamá/ama de casa, una secretaria, una bióloga y una diseñadora gráfica poniéndose al día delante de un barquito de madera lleno de... vete a saber qué.
No penseis en "Sexo en NY", nosotras no tenemos tanto glamour ni dinero para llevar zapatos tan caros.

V. nos habla sobre los progresos de su hijo de tres años y el orinal.
Desgraciadamente aún no ha conseguido quitarle los pañales y la cosa va para largo. Es lo más indicado durante una cena en la que no tienes ni idea de qué es lo que estás comiendo.
Supongo que V. no ha caído en la cuenta de que, cuando no tienes hijos, intentas evitar los temas escatológicos en la mesa.
Pero, hey, somos mujeres adultas, podemos hablar de esfínteres y comer al mismo tiempo ¿no?

Y quién nos iba a decir a nosotras hace unos años que tendríamos una conversación de este tipo, cuando la misma V. aseguraba, tras la ruptura con el enésimo ex, que lo único que quería era morir en algún rincón, vodka con limón en mano.
Ahora que no hace más que repetir "soy madre, no puedo hacer eso" e incluso ha empezado a vestir de manera sobria, parece mentira que haya sido un pendón desorejado en el pasado y cuando se lo recuerdo nos morimos de risa.

En vistas de los últimos y desastrosos acontecimientos lo necesitaba, porque aunque no sea capaz de contarles mis desgracias buscando consuelo, siempre salgo de nuestros encuentros con las pilas más cargadas.

Ya ha pasado un tiempo prudencial... Otra Taza de Café vuelve a ser un blog libre :)

*es el título de un libro de Marian Keyes

viernes, enero 23, 2009

'09

Digamos que este comienzo de año está siendo poco menos que catastrófico.

Muchos problemas encadenados, unos detrás de otros, unos más fáciles de llevar, otros no tanto.
Una terrible noticia justo antes de las fiestas ha ensombrecido el último mes y medio y aún sigue clavada como una espina en mi corazón, a la espera de su inevitable desenlace.

El padre de Mr.N. nos va dejando poco a poco y estoy viviendo de cerca un proceso tan cruel y espeluznante, tan desgarrador, que no cabría deseárselo ni al ser más inmundo y repugnante que pueda existir sobre la faz de la tierra.
Que una persona como él haya corrido esa suerte hace que mi visión de la vida en general se vea completamente alterada, yo que siempre intento ver el lado positivo de todo, que para mí nunca han existido los vasos medio vacíos, estoy empezando a plantearme el sentido de una cantidad innumerable de cosas.

Tengo una relación muy especial con esta persona, desde el primer día hemos tenido una complicidad increíble, quizá porque nuestros caracteres son muy parecidos.
Y me siento tan impotente como cuando recibí aquella llamada en la que me comunicaban que de buenas a primeras, esa persona que tanto significaba para mí había desaparecido para siempre para dejar paso a alguien que no se le parecía ni de lejos.

Por otro lado, me encuentro mal físicamente y nadie sabe decirme qué tengo.

No señores, de momento en este 2009 no me privo de nada.

Estoy virtualmente desaparecida de todas partes, msn incluído, pero no me olvido de vosotros, os leo siempre a todos y cada uno, aunque no comente.

lunes, diciembre 22, 2008

Ci scommetto che nevica, tra due giorni é Natale...

Sin duda las Navidades son fechas que muchas veces nos recuerdan cosas y personas que ya no tenemos y comprendo a quién dice que odia esta época del año, por el sufrimiento que supone el recordar otros años, otras noches como estas pero más felices.

Cuando era niña pasábamos la Navidad en casa de mi abuela y nos juntábamos toda la familia por parte de mi padre.
Él tiene 5 hermanos con sus respectivas mujeres e hijos y al final éramos tantos que no cabíamos en el salón.
Ahora vivimos muy lejos de todo aquello y somos cuatro gatos, mi abuela ya no está, la casa en la que pasé las horas más felices de mi infancia ahora está habitada por extraños y mis tíos ya no se hablan entre ellos por culpa del cochino dinero (me parece tan absurdo esto último... me da tanta rabia...)

Pero, aún así, me gustan estas fechas.
Me gusta salir a la calle cuando ya ha anochecido y ver las luces y adornos en todas partes.
Me encanta aspirar el frío de estos días y entrar en un bar a tomar algo calentito.
Me gusta ponerme a hacer dulces navideños con mi madre y que saque año tras año los mismos manteles horribles.
Me gusta tumbarme en el sofá con una mantita y ver alguna película con la luz apagada, sólo las luces del arbolito iluminando la habitación.
Me gusta pensar en qué regalaré, encerrarme en una habitación para envolver los regalos a escondidas, colocarlos debajo del árbol un día antes para hacer sufrir a quién vaya a recibirlos y volver loca a mi hermana para que me de una pista sobre lo que hay en el paquete que pone mi nombre.
Me encanta desenvolver el primer "Pandoro o Panettone" y que de repente huela toda la habitación a Navidad.

La Navidad, nos guste o no, va a seguir llegando, cada año... y yo he decidido que siempre van a ser unas fechas especiales para mí.

No me creo la bondad que de repente algunos se sacan de la chistera en estas fechas, no soy católica ni creyente, pero estos días tienen un "nosequé" que me encanta.
Puede que sea la niña que tengo dentro, que sigue ilusionándose cada año con todo esto...

Os deseo unos "felices días" independientemente de que os gusten o no estas fechas.
Yo me quedo por aquí y Mr.N. pasará por primera vez la Nochevieja en mi casa... a ver si salimos vivos de esto :-P

lunes, diciembre 01, 2008

¿Imposible?

Ayer una mujer de 75 años me dijo textualmente: "ahora ya no pienso que hay cosas imposibles" y me pareció la frase más maravillosa del mundo.
Me lo soltó así, como quién no quiere la cosa, con una naturalidad pasmosa y lo mejor es que se notaba que le salía del alma.

Se suponía que yo tenía que enseñarle a hacer algo supuestamente complicado para alguien de su edad y al final fue ella quién me enseñó algo a mí.
Y me recordó por qué adoro a las personas mayores.

Si lo piensa ella a sus 75 ¿por qué no voy a pensarlo yo a mis 30?
Y sin embargo no lo pienso, aunque sí soy perfectamente cosciente de que el 50% de las barreras que me encuentro me las pongo yo misma.

No pretendo ser tan sabia como mi amiga septuagenaria a mi edad, pero no estaría mal no tener que esperar otros 45 años para creérmelo...

martes, noviembre 25, 2008

Ops

Creo que mi padre ha descubierto el título de mi blog y por eso voy a mantenerlo cerrado al público durante dos o tres semanas... hasta que con un poco de suerte se le olvide el tema.

Supongo que pasado ese tiempo volveré a desbloquearlo, aún así, si os interesa seguir leyendo mis chorradas podeis escribirme un correo a otratazadecafe@gmail.com, os enviaré una invitación para que podais seguir entrando.
No es imprescindible que hayais dejado comentarios alguna vez para hacerlo.


Me da una pena tremenda :( pero si él leyese algunos de los post que he publicado aquí creo que me daría algo.

Lo dejo en abierto hasta mañana, porque sé que él no tendrá acceso a ningún ordenador hasta entonces...